El Comercio

Oviedo, 21 abr (EFE).- La Fiscalía de Área de Gijón solicita penas individuales de dos años y seis meses de prisión a tres acusados por un accidente laboral ocurrido en 2014 en Gijón, en el que un trabajador sufrió amputaciones en tres dedos de una mano.

De este suceso responsabiliza al jefe del taller, que se encontraba ese día de vacaciones; al encargado de la prensa y jefe de taller el día del accidente y a un tercer acusado, en su condición de administradora única de la empresa.

La vista oral se celebrará el próximo lunes, día 24 de abril, en el Juzgado de lo Penal número 3 de Gijón, a las 9:30 horas, informa la Fiscalía del Principado de Asturias.

El escrito de la Fiscalía apunta que sobre las 12.00 horas del 1 de septiembre de 2014, la víctima, con la categoría profesional de peón especialista, se encontraba desempeñando su trabajo en una empresa de estampaciones, en Gijón, manejando la prensa hidráulica, embutiendo tubos metálicos ovalados que colocaba en posición vertical sobre una base en la prensa.

En un momento dado, la máquina atrapó la mano derecha del trabajador, que sufrió lesiones consistentes en: amputación completa de la falange distal del segundo dedo, amputación parcial de la falange media y completa de la falange distal del 3º y 4º dedos, limitación de la movilidad de las articulaciones metacarpo-falángicas de 2º, 3º y 4º dedos y limitación funcional de las articulaciones metacarpo-falángicas de 2º, 3º y 4º dedos.

Señala que tardó en curar 93 días, con secuelas que le impiden realizar su trabajo habitual y que el trabajador lesionado ha sido debidamente indemnizado por la compañía de seguros, renunciando a toda reclamación.

La Fiscalía considera que el accidente se produjo por la falta de diseño, elección, instalación, disposición, utilización y mantenimiento de los lugares y equipo de trabajo utilizados, ya que cuando los elementos móviles de un equipo de trabajo puedan entrañar riesgos de accidente por contacto mecánico, deberán ir equipados con resguardos o dispositivos que impidan el acceso a zonas peligrosas o que detengan las maniobras antes del acceso a dichas zonas.

Además, indica que los trabajadores que los manejan deben disponer de las condiciones adecuadas de control y visibilidad, y contar con la formación e información necesarias sobre riesgos y las consiguientes medidas preventivas, incluidas las indicadas por el fabricante.

De este suceso responsabiliza al jefe del taller, que se encontraba ese día de vacaciones; al encargado de la prensa y jefe de taller el día del accidente y a un tercer acusado, en su condición de administradora única de la empresa.

La Fiscalía considera que los hechos son constitutivos de un delito contra la vida y la salud de los trabajadores, en concurso de normas con un delito de lesiones por imprudencia grave

Solicita que se condene a los acusados a 2 años y 6 meses de prisión y multa de doce meses a una cuota diaria de 8 euros, con responsabilidad personal subsidiaria para caso de impago.

Además, pide su inhabilitación especial para el ejercicio de su a profesión durante el tiempo de la condena y que los tres acusados, de forma conjunta y solidaria, indemnicen al Sespa por los gastos médicos ocasionados.

Responderá directamente, en los límites del respectivo contrato, la compañía aseguradora y, subsidiariamente, la empresa para la que trabajaba la víctima.