El Comercio

Oviedo, 19 may (EFE).- El Fondo para la Protección de los Animales Salvajes (FAPAS) ha denunciado hoy el hostigamiento que sufren las osas reproductoras en el Parque Natural de Somiedo por parte de ciertas empresas de ecoturismo que acosan a las hembras junto a sus cachorros para hacer una observación en exclusiva.

En un comunicado, la organización conservacionista subraya que el turismo especializado en la observación de osos en este Parque Natural se ha convertido en una "actividad de riesgo para la conservación de la especie".

Señala que la contemplación de osas acompañadas de sus crías es una de las actividades más vendidas por las empresas que promueven la observación de osos para turistas.

FAPAS indica que "normalmente", esta observación de ejemplares de oso pardo se realiza desde grandes distancias acompañados de catalejos y prismáticos.

Añade que decenas de personas se reúnen en la actualidad en puntos definidos del espacio protegido de Somiedo para ver osos sin que ello suponga riesgo alguno para los animales.

"Pero la necesidad de realizar observaciones privadas que justifiquen los altos precios que los turistas deben de pagar por ser acompañados por guías de empresas especializadas, comienza a generar problemas de alto riesgo para la conservación de los osos, cuando no, a llevar a cabo actuaciones ilícitas pues terminan generando importantes molestias y riesgos de muerte para los cachorros", recalca.

FAPAS denuncia que "la semana pasada, turistas acompañados de un guía de la empresa que promociona la observación de osos y conservación de la naturaleza WildWatching, fueron sorprendidos acosando a una hembra y a su cachorros situándose a escasos 200 metros de ella para poder hacer una observación en exclusiva".

"Tal comportamiento, carente de ética ambiental, además de poder ser constitutiva de delito, acoso a especies protegidas, puede ser el origen de los conocidos infanticidios al obligar a la hembra a abandonar su lugar de refugio y situarse en una situación de riesgo ante el acoso de los machos", asevera.

FAPAS anuncia su intención de denunciar esta situación ante la Consejería de Agroganadería del Principado de Asturias y ante el SEPRONA de la Guardia Civil.

"No es posible asumir que la observación de osos, se convierte en un nuevo factor de riesgo para la especie, después de años de esfuerzo conservacionista de la población que ha conseguido recuperarse, pero que aún está bajo los efectos de graves problemas de conservación, tal como se está constatando con la presencia de osos muertos en la Cordillera cantábrica", afirma.