El Comercio

Oviedo, 19 jun (EFE).- Quince acusados de introducir en 2013 distintas drogas en Asturias, resina de hachís y ketamina, principalmente, se enfrentan mañana a penas de entre 3 y 9 años de cárcel como presuntos autores de distintos delitos contra la salud pública y pertenencia a grupo organizado.

En el momento de su detención, la Policía se incautó de casi 50 kilos de resina de hachís, de más de 5 kilos de hachís y de dos kilos de ketamina, además de otras cantidades menores de cocaína, anfetaminas y sustancias para cortar la droga.

Los hechos por los que serán juzgados mañana en la sección segunda de la Audiencia Provincial de Oviedo se remontan a abril de 2013, fecha en la que, según la versión fiscal, se constata que seis de ellos formaban parte de un grupo organizado y distribuido en dos ramas que se dedicaban a trasladar estupefacientes de Madrid a Asturias para su venta.

Al frente de la rama asturiana de la red se encontraba un hombre para el que el fiscal pide 7 años de prisión por un presunto delito contra la salud público, y dos años más por pertenencia a un grupo criminal.

Según la Fiscalía, este acusado era quien tomaba las principales decisiones que afectaban al resto de los integrantes, que operaban fundamentalmente en Oviedo, mientras que en Madrid hacía otro tanto otro individuo para quien el Ministerio Público reclama penas de 5 años, por un delito contra la salud pública, y dos más por pertenencia a grupo criminal.

Para los otros cuatro presuntos integrantes de la banda, reclama penas de entre 4 y 6 de años de prisión por los mismo delitos, mientras que para las otras nueve personas que se sentarán mañana en el banquillo pide entre 3 y 4 años y 9 meses al estar acusados de la venta de droga al menudeo, principalmente.

Según el fiscal, durante la investigación se pudo comprobar que los cabecillas del grupo viajaron a Sevilla al menos en dos ocasiones para adquirir más 40 kilos de hachís, entre otras drogas, que luego trasladaron a Madrid, donde la almacenaron en una nave, y desde allí una parte, hasta Oviedo y Gijón, donde las guardaron en locales de los que disponían dos de los acusados.

Al efectuarse las detenciones, la policía se incautó en distintos registros de 2,1 kilos de ketamina valorada en más de 53.000 euros, así como de 49,88 kilos de resina de hachís cuyo precio en el mercado podría superar los 76.000 euros.

También se incautó, y de más 5,3 kilos de hachís valorados en unos 7.000 euros, de más de 40 gramos de cocaína y de otros 37 gramos de anfetaminas.

La Policía se incautó también de dinero, ordenadores, teléfonos móviles, una prensa de metal, una báscula de precisión, una trituradora de marihuana, una escopeta, anotaciones relativas al tráfico de drogas.