El Comercio

Oviedo, 19 jun (EFE).- La Consejería de Sanidad ha activado el nivel 1, el más bajo del Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos de las Altas Temperaturas Sobre la Salud, dado que la Agencia Estatal de Meteorología prevé para mañana en Asturias máximas por encima de 30 grados y mínimas que no bajarán de los 18.

Este nivel 1, de bajo riesgo, establece que es preciso informar a la población sobre la conveniencia de protegerse frente a las radiaciones solares y las elevadas temperaturas, así como de la necesidad de mantenerse hidratados y evitar el consumo de bebidas alcohólicas.

También se subraya la conveniencia de mantener en frío los alimentos, ya que con el calor aumenta el riesgo de brotes alimentarios, según ha informado la Consejería, que no adoptaba esta medida desde julio de 2006.

El plan se activa todos los veranos entre los meses de junio y septiembre e incluye, entre otras medidas, la publicación de un informe semanal de la situación de riesgo en el portal web de la Consejería de Sanidad (www.astursalud.es).

El objetivo es disminuir la morbilidad y la mortalidad asociada a temperaturas elevadas, ya que se ha observado que los periodos de tres o más días consecutivos de temperaturas altas y no habituales pueden ir acompañados de un incremento en esas cifras.

Los umbrales de temperaturas establecidos para este año en Asturias se sitúan en una máxima de 30 grados centígrados y una mínima de 18 y supone que el riesgo para la salud aumenta cuando las temperaturas sobrepasen ambos rangos en la misma jornada.

A partir de estos límites y de la predicción a cinco días vista se asignan los niveles que, en el caso de que el número de días en que se rebasen los umbrales sea uno o dos, el asignado se denomina nivel 1 o de bajo riesgo y se representa con el color amarillo.

En función del nivel de alerta, las autoridades sanitarias deben tomar acciones preventivas con el fin de que las altas temperaturas provoquen el menor impacto posible sobre la salud de las personas, especialmente mayores, niños pequeños o personas que realicen actividad física o laboral intensa en días de mucho calor.

Además, la Dirección General de Salud Pública remite a los centros sanitarios, centros sociales, residencias públicas y asociaciones de mayores documentación variada que incluye recomendaciones sanitarias ante situaciones de altas temperaturas.