El Comercio

Oviedo, 17 jul (EFE).- Cinco sintechos de Oviedo han recibido hoy las llaves de las viviendas que ocuparán a partir de ahora con el objetivo de rehacer sus vidas con el apoyo de educadores y de los servicios sociales de la capital.

Se trata de dos mujeres y tres hombres, de entre 45 y 55 años que en algunos casos llevan décadas en la calle y que han sido seleccionados por los servicios sociales entre 38 candidatos para formar parte del programa "Huosing First", que en la capital asturiana llevan a cabo el Principado, el Ayuntamiento y la Asociación Albéniz.

Cada uno de ellos pagará el 30 por ciento de sus ingresos por el alquiler y gastos de la vivienda, según ha señalado la consejera de Derechos y Servicios Sociales, Pilar Varela en una rueda de prensa en la que ha estado acompañada por la edil de Atención a las Personas, Ana Rivas; el director general de Vivienda, Fermín Bravo, y el presidente de la Asociación Albéniz, Javier Vicente.

Aunque no tienen ingresos muy elevados -tres reciben el salario social y dos tienen pensiones no contributivas- se trata de que estas personas se responsabilicen también y vayan mejorando en su autoestima y alcanzar una vida autónoma.

En Avilés, el programa lleva en marcha seis meses y se ha visto cómo ha servido para recomponer relaciones personales que estaban rotas desde hace muchos años, según Varela.

Dos de los nuevos inquilinos llevaban 27 y 29 años en la calle, mientras que los otros tres han pasado 14, 9 y 4 años viviendo sin un hogar de referencia.

Son todos ellos asturianos, con problemas de salud y de autoestima que contarán con el apoyo de una educadora que les ayude, según Vicente, en un proceso de adaptación imprescindible después de tantos años durmiendo en la calle o en cajeros.

"Reconstruir una vida es muy complicado y muchos sintechos, sin este acceso a la vivienda, difícilmente podrían hacerlo", ha incidido la consejera, que ha destacado que el objetivo del programa es conseguir al final de la legislatura que 20 personas sin hogar dejen de dormir en la calle.

En Avilés ya hay cuatro pisos de titularidad pública destinados a este colectivo, a los que ahora se suman los cinco de Oviedo, y próximamente, los cinco de Gijón, que se encuentran en fase de amueblamiento.

El Principado es quien facilita los pisos, mientras que los ayuntamientos corren con los gastos del mobiliario y con los recursos sociales precisos.

En España, esta iniciativa empezó a aplicarse hace dos años en algunas grandes ciudades y en ese periodo, según Fermín Bravo, todos los sintechos a los que se les facilitó una vivienda siguen en ella, salvo uno que falleció.

Cada seis meses se evaluará la evolución de estas personas, tanto en cuanto a su estado de salud, como a su situación personal y sus relaciones con el entorno.

En Asturias se calcula que hay entre 500 y 600 personas sin hogar, de la que unas 90 duermen en la calle, y el resto, en pensiones o albergues municipales, un colectivo en el que últimamente están ganando peso las mujeres y los jóvenes.

Housing First, la casa primero, es un modelo innovador que plantea una forma diferente de afrontar este problema facilitando viviendas accesibles y con carácter permanente a las personas sin hogar que se encuentran en peor situación.

Este modelo fue desarrollado en los 90 en Nueva York por el psicólogo Sam Tsemberis y su idea es que la vivienda es lo primero que se debe de facilitar a las personas, además de apoyo que les ayude a mantenerse en ella.