El Comercio

Oviedo, 17 jul (EFE).- La Agencia de Consumo realizó el pasado año más de 7.800 inspecciones en centros alimentarios, gestionó 203 alertas sanitarias, retiró del mercado 34 productos y tramitó 463 expedientes sancionadores que conllevaron multas por un importe de casi 817.000 euros.

Según recoge la memoria de la Agencia de Sanidad Ambiental y Consumo (ASAC), del total de sanciones impuestas, 168 se corresponden al área de consumo, 193 están relacionados con el consumo de tabaco, 101 con la seguridad alimentaria y uno con la sanidad ambiental, informa el Gobierno regional en un comunicado.

El Laboratorio de Salud Pública, que es la unidad de referencia para los diferentes programas de control oficial de la ASAC y que se centra en la contaminación hídrica, ambiental, de alimentos y residuos veterinarios, procesó 3.629 muestras el pasado año y realizó un total de 26.648 análisis.

En el área específica de consumo, se atendieron 1.918 denuncias, se llevaron a cabo 13 campañas de control de mercado y se realizaron 1.441 inspecciones.

También se ejecutaron 610 arbitrajes, la mayor parte centrados en el sector de las telecomunicaciones; se atendieron 2.774 notificaciones de productos inseguros y se retiraron un total de 14.580, 5.000 más que el año anterior.

En los 14 mataderos operativos, se inspeccionaron el año pasado 23.452 toneladas de carne correspondientes a 56.802 piezas de vacuno, 13.586 pequeños rumiantes (ovejas y cabras), 79.997 cerdos, 3.968 equinos y 1.856 aves, nueve veces más que en 2015.

Además, dentro del Plan Nacional de Investigación de Residuos y de los programas de seguridad química y de seguridad microbiológica de alimentos, se recogieron y analizaron 621 muestras.

El área de sanidad ambiental de la ASAC, se realizaron 169 inspecciones de piscinas y se estudiaron 520 muestras, se efectuaron 304 inspecciones de instalaciones de riesgo de legionella y se analizaron 291 muestras, además de 235 inspecciones de centros de bronceado y 35 campamentos de turismo.