El Comercio

Avilés, 16 sep (EFE).- El dibujante, actor y músico estadounidense Larry Hama, a quien la serie G.I.Joe le dio reconocimiento internacional, se muestra escéptico con respecto al futuro del formato digital para los cómics y está convencido de que la historieta tradicional sigue viva "porque es algo físico que el lector quiere tener y coleccionar".

"De momento, no veo ese futuro, creo que los webcómics tienen que ser un formato distinto, con un lenguaje que todavía está en proceso de crearse y, de momento, les falta dar un paso evolutivo para llegar a tener una entidad propia", ha declarado el historietista en una entrevista con Efe.

Hama, cuyo carácter polifacético le llevó a incursiones en la televisión formando parte del elenco de la mítica serie MASH, se halla inmerso en varios proyectos, incluida una nueva entrega de la serie G.I.Joe, de la que fue el primer y más importante guionista.

Es la serie que más popularidad le ha proporcionado, pero reconoce que le llevó a ella la cuestión económica, ya que, como dibujante, siempre se sintió más interesado por el género de los "funny animals".

"Siempre he sido un tipo de patos, me gustaban esas series de caricaturas cómicas norteamericanas protagonizadas por los 'funny animals', pero no había esa oportunidad en la industria cuando empecé a trabajar en ella y acabé haciendo superhéroes y lo que me ofrecieran", ha reconocido.

Larry Hama, que reside en el centro de Nueva York, su ciudad natal, confiesa que en sus comienzos, en 1973, cobraba apenas veintitrés dólares por página acabada y podía hacer, como mucho, una al día.

"Casi hubiera ganado más dinero trabajando en el McDonalds, pero fuera de bromas, eran veintitrés dólares al día y eso que trabajaba para Marvel, la suerte es que tenía pocos gastos y así conseguía sobrevivir", recuerda.

La creación de cómics no estaba motivada por los ingresos que conllevaba y sólo fue a partir de la década de los ochenta, con el inicio del cobro de los royalties provenientes de sus trabajos firmados, cuando empieza a ganar dinero.

"Tardé bastante en ganarme bien la vida como autor de cómic, de hecho pasaron más de veinte años antes de que pudiera ser así, y eso tiene que ver con el momento en que los autores empezamos a cobrar royalties, que es cuando, además, se dispararon las ventas, y me pude comprar una casa", bromea.

Larry Hama comparte, sólo a medias, la idea extendida de que los principales personajes de cómic se crearon bajo el paraguas de Marvel y que, desde entonces, ninguno llegó a esas cotas de popularidad universal.

Por una parte, cree que es así, pero ello es debido, en su opinión, a las diferentes versiones que los sucesivos autores han ido incorporando a los personajes, provocando una metamorfosis en muchos de ellos que le ha ido valiendo el favor del público.

"Creo que no hubieran sido tan populares si no hubiera habido estas transformaciones, como también creo que los nuevos personajes, los que se crean hoy, necesitan tiempo para poder ir adquiriendo ese estatus", ha considerado.

Larry Hama ha participado esta semana en las XXII Jornadas Internacionales del Cómic "Villa de Avilés", donde ha compartido momentos con sus lectores y con otros autores invitados.