El Comercio

Oviedo, 17 sep (EFE).- Un retrato de Leopoldo Alas 'Clarín' adorna desde hoy el vestíbulo del Teatro Campamor coincidiendo con la fecha en que el coliseo conmemora su 125 aniversario como agradecimiento a su impulso para que el equipamiento cultural llevara el nombre del poeta asturiano Ramón de Campoamor.

La placa, en la que figuran sendos retratos de ambos literatos, ha sido descubierta hoy por el alcalde de Oviedo, Wenceslao López, antes del concierto a cargo del coro "El León de Oro" y del grupo vocal "KEA", bajo la dirección de Marco Antonio García de Paz, que ha servido para conmemorar la efeméride.

El proyecto de construcción del Teatro Campoamor, inaugurado en 1892 con la puesta en escena de la ópera Los Hugonotes, se remonta a 1876 cuando el Ayuntamiento acordó construir un teatro que sustituyese a Corral de Comedias del Fontán, insuficiente para la demanda de los ovetenses que pedían otro local donde pudiesen celebrarse las representaciones teatrales en mejores condiciones.

Fue concebido para la ópera en su estructura y detalles técnicos por los arquitectos Siro Borrajo Montenegro y José López Salaberry y los decoradores Busato, Muriel y Fernández.

En el año 1934 el primitivo Campoamor dejó de abrir sus puertas al público por un incendio provocado durante los sucesos revolucionarios de ese año que destruyó totalmente su interior.

Tras ser reconstruido por el arquitecto municipal Gabriel de la Torriente, empezó su nueva andadura gestionada por particulares hasta 1985, año en el que se convirtió en municipal. A partir de ese momento, comenzaron las obras de rehabilitación del interior del local, según los criterios de Pedro Casariego y Fernando Nanclares.

En 2010 fue sometido a una rehabilitación parcial a la espera de un anunciado proyecto de ampliación aplazado desde hace años por su elevado coste económico.

Además de innumerables representaciones teatrales y musicales, que incluye la temporada de Ópera de Oviedo, una de las más antiguas de España, el Campoamor ha sido el escenario de la entrega de los ahora Premios Princesa de Asturias y acogió en la ceremonia de 1981 las primeras palabras en público del ahora rey Felipe VI.