El Comercio

Oviedo, 13 nov (EFE).- A dieciocho meses de las elecciones que cerrarán su etapa como presidente del Principado, Javier Fernández afronta desde mañana el debate sobre el estado de la región con el único respaldo del PSOE y el objetivo de buscar acuerdos hasta ahora imposibles con Podemos e IU que den estabilidad a su Gobierno.

El debate celebrado hace un año constató ya el aislamiento del Gobierno regional en la Cámara al reducir su apoyo al de los catorce diputados del PSOE después de que IU optara por dejar atrás el acuerdo de investidura suscrito a comienzos de legislatura.

IU, cuyos cinco diputados no son suficientes para estabilidad a un gobierno respaldado sólo por los 14 parlamentarios del PSOE en una Cámara de 45 escaños, dio por cerrado ese acuerdo tras la abstención en la investidura de Mariano Rajoy a instancias de la gestora socialista dirigida entonces por Fernández.

Superada esa fase, y con una nueva dirección en la FSA-PSOE afín a la Ejecutiva Federal de Pedro Sánchez, Fernández se presentará así al debate por primera vez desde que accedió al cargo de presidente en 2012 sin ostentar la Secretaría General de su partido.

Tras pactar en 2017 los presupuestos con el PP y Ciudadanos, el jefe del Ejecutivo ha advertido de que, de cara al próximo año, no prevé aplicar nuevas rebajas fiscales dado que supondría "desnaturalizar" su programa electoral y ha reiterado su voluntad de alcanzar un acuerdo con Podemos e IU para aprobar las cuentas.

Al margen del posible pacto presupuestario -dificultado además por las discrepancias entre IU y un Podemos que quiere un acuerdo previo con el Gobierno al que se sume después la coalición-, el Ejecutivo necesita además alcanzar consensos parlamentarios para sacar adelante iniciativas como la Ley de Transparencia, bloqueada en la Cámara autonómica desde la pasada legislatura.

Entre las cuestiones que se abordarán a lo largo de los tres días del debate figurarán también la situación de la minería del carbón tras el anuncio de Iberdrola del cierre de la central térmica de Lada o la situación de asturiano tras el cambio de postura aprobada por la FSA-PSOE en favor de su declaración de cooficialidad, aunque aplazando esta posibilidad hasta la próxima legislatura.

La oposición aprovechará para incidir en las posturas que los grupos vienen expresando en los últimos meses y que van desde el "fin de ciclo" del Gobierno socialista que aprecia el PP a la petición de Podemos e IU de que el Ejecutivo salga de su inercia para impulsar un cambio de política hasta el final de legislatura.

El debate de orientación política general, el segundo y penúltimo de la legislatura, se abrirá mañana con la intervención sin límite de tiempo del jefe del Ejecutivo al que contestarán un día después los portavoces de los seis grupos parlamentarios con los posteriores turnos de réplica y contrarréplica entre ambos.

La sesión se retomará el próximo viernes con el debate y votación de las propuestas de resolución que presenten las distintas formaciones. El pasado año se registraron 146 iniciativas de las que se aprobaron 116 de las que el PSOE había registrado 18, el PP 17, Podemos 18, IU 19 y Foro y Ciudadanos 22 cada uno.