El Comercio

Oviedo, 14 nov (EFE).- El acusado de abusar sexualmente de la hija de una amiga, de 9 años, en Oviedo, ha reconocido los hechos y ha aceptado una condena de dos años de prisión, tres de alejamiento y cinco de libertad vigilada.

Según ha informado la Fiscalía, que inicialmente interesaba una pena de cinco años de cárcel, el reconocimiento de los hechos por parte del acusado ha evitado el desarrollo de la vista oral que estaba señalada hoy en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial.

Los hechos ocurrieron en la tarde del pasado 16 de diciembre, cuando el acusado se encontraba en una cafetería de la calle Joaquín Blume de Oviedo acompañado de dos amigas y los tres hijos menores de una de ellas, entre ellos la niña de 9 años.

Según el relato del Ministerio Público asumido por el acusado, el hombre le propuso que le acompañara a su furgoneta, donde tenía una pulsera que le quería regalar.

La menor aceptó, con el consentimiento de su madre, debido a la relación de amistad que les unía.

Así, cuando caminaban por la rampa de bajada del garaje donde se encontraba el vehículo, el acusado abrazó a la menor y le metió la mano por debajo de su ropa hasta tocarle el pecho, a lo que la niña le apartó para evitar que la continuara tocando.

Una vez en el interior de la furgoneta, el acusado sujetó con sus manos las mejillas de la niña para besarla.

Ella apartó la cara pero el acusado metió de nuevo una de sus manos por debajo de la ropa de la niña, tocándole el pecho, y diciéndole "no seas mala, dame un beso".

Finalmente el acusado le permitió salir de la furgoneta y la niña regresó a la cafetería donde se encontraba su madre, quien, al verla despeinada y en una actitud "rara", ya de camino a su casa, le preguntó si le había pasado algo, contándole ella lo sucedido.

Unas dos semanas antes, cuando la niña se encontraba con su madre en una mercería, el acusado le pidió que le acompañara a su furgoneta a llevar un papel.

Cuando llegaron a la misma, el acusado, con la excusa de enseñar el vehículo a la menor, la invitó a entrar en su interior, donde la intentó besar.

La pequeña logró evitarlo apartando la cara hasta que finalmente pudo salir del vehículo.

Además de todo ello, el día que la menor conoció al acusado, unos 20 días antes de lo relatado, el hombre, aparentando ir a darle un beso en la mejilla, le movió la cara y la besó en los labios.