El Comercio

Oviedo, 7 dic (EFE).- Medio centenar de ganaderos se ha encerrado hoy en el salón de plenos del Ayuntamiento de Amieva para exigir soluciones a los daños provocados por los lobos que desde el pasado mes de abril han provocado la muerte de unos 250 animales, en su mayoría ovejas y cabras, pero también terneros y novillos.

Con este encierro simbólico de un par de horas, los ganaderos quieren denunciar que cada vez son más los ataques del lobo sin que desde la administración se haga nada para reducir la población de esta especie o para mejorar y agilizar el pago de las ayudas que da la administración regional.

Según el concejal de Ganadería de Amieva, Alberto Suárez, el incremento de los ataques en los últimos meses está llevando a muchos ganaderos de este concejo del oriente de Asturias a "una situación límite o catastrófica".

De hecho, ha señalado a EFE que apenas quedan ya cabras y ovejas en el concejo como consecuencia de los continuos ataques que en los últimos meses sufrieron los rebaños de la zona.

Los ganaderos han denunciado que durante el pasado verano se ha registrado de media un ataque de lobos cada dos días, que no siempre son reconocidos por la guardería.

Según Suárez, a los ganaderos de la zona no les importa que haya lobos, pero lo que no puede ser es que haya algunos que tengan daños sin certificar por la administración de 8.000 o 9.000 euros porque eso "lleva a la ruina total".

"No nos importa que haya lobos, pero sí hay daños deben compatibles con la ganadería", ha afirmado el edil, que ha incidido en que los ataques se repiten sin que se reduzca la población de lobos.

En la zona se calcula que habitan entre diez y doce lobos, de los que la administración regional ha planteado las extracción de dos ejemplares, aunque por el momento no se ha realizado ninguna batida ya que la única que se programó coincidió con el saneamiento ganadero y se suspendió.

En cualquier caso, ha afirmado que reducir en dos ejemplares la manada actual no va a solucionar el problema porque en la primavera habrá nuevos cachorros y seguirá aumentando la población "y los daños no van a bajar en absoluto".

Con este encierro, que cuenta con el apoyo de Asturias Ganadera y de la corporación municipal, quieren que la Consejería de Infraestructuras y Medio Ambiente aborde "actúe ya y establezca los controles que sean necesarios para acabar con los ataques al ganado".