El Comercio

Oviedo, 13 feb (EFE).- Asturias es la tercera comunidad autónoma en la que más se utiliza la diálisis peritoneal entre los enfermos renales crónicos, una técnica que mejora la independencia y calidad de vida de los pacientes al poder realizarla, a diferencia de la hemodiálisis, de manera autónoma y en su propio domicilio.

En concreto, el 8,5 por ciento de los pacientes en tratamiento renal sustitutivo en Asturias utilizan la diálisis peritoneal, sólo por detrás de Baleares y Galicia, con el 21 y el 8,6 por ciento, respectivamente, según los últimos datos presentados por la Sociedad Española de Nefrología.

Frente al 8,5 por ciento que el pasado año estaba en tratamiento con diálisis peritoneal, el 38,6 por ciento estaba con hemodiálisis y el 52,9 por ciento recibió un trasplante.

Además, el 17,7 por ciento de los pacientes con enfermedad renal crónica que durante el pasado año iniciaron tratamiento renal sustitutivo en Asturias lo hicieron mediante diálisis peritoneal.

La diálisis peritoneal es una de las técnicas que se utilizan para sustituir la función renal en aquellos pacientes cuyos riñones no pueden ya funcionar por sí mismos.

La Sociedad Española de Nefrología destaca que esta técnica "mejora la independencia y calidad de vida de los enfermos renales, al poder realizarla, a diferencia de la hemodiálisis, de manera autónoma y en su propio domicilio".

De hecho, apunta que diferentes estudios confirman que su uso como tratamiento de inicio de la enfermedad tiene "un impacto muy positivo en los resultados clínicos, ya que preserva mejor la función renal residual y mejora el coste-eficiencia del tratamiento renal sustitutivo", que también puede realizarse a través de hemodiálisis, más extendida entre los servicios sanitarios, o el trasplante renal.

En Asturias, la enfermedad renal crónica en tratamiento renal sustitutivo afecta a 1.265 personas por millón de habitantes (por encima de la prevalencia española), mientras que el número de afectados nuevos al año alcanza las 178,4 personas por millón de habitantes, treinta puntos por encima de la media nacional.

En España, el 16,7 por ciento de los pacientes que iniciaron tratamiento renal sustitutivo (TRS) en 2016 lo hicieron mediante diálisis peritoneal.

Pese a ello, sólo el 12 por ciento de las personas que recibieron diálisis crónica, y el 5,5 por ciento del total de personas que estaban en tratamiento renal sustitutivo lo hicieron a través de diálisis peritoneal.

Para la Sociedad Española de Nefrología, "el despegue definitivo y homogéneo en toda España de esta opción terapéutica para el tratamiento renal sustitutivo necesitaría de una apuesta decidida, incorporando más recursos que lo permitan".