El Comercio

Gijón, 14 feb (EFE).- La concejala de Bienestar Social de Gijón, Eva Illán, ha asegurado hoy la continuidad de la renta social municipal que cuenta con un presupuesto inicial de 3,2 millones de euros, a los que se sumarán más créditos del remanente disponible del pasado año.

En rueda de prensa, la edil ha afirmado que las nuevas bases del programa contarán con el "consenso" del resto de grupos de la corporación.

Según ha dicho, a día de hoy se han emitido 2.300 tarjetas, en las que solo se han detectado cuatro casos de irregularidades que han conllevado la retirada de la misma y la apertura de un expediente sancionador.

"Los mecanismos de control existen y funcionan", ha precisado la edil, quien ha también ha descartado que la renta haya generado un "efecto llamada", ya que los perceptores deben contar con un año de empadronamiento en la ciudad.

El presidente de la Unión de Comerciantes del Principado, Germán Heredia, ha lamentado las declaraciones de algunos partidos políticos sobre la renta social y ha asegurado que a los comercios de Gijón no les importa el sexo, la raza o cuál es la etnia de los perceptores de esta ayuda.

En su opinión, es una "pena" que algunos grupos fomenten "un cierto mecanismo de separación o xenofobia" con sus palabras.

Sobre este asunto, se ha pronunciado el portavoz de Xixón Sí Puede, Mario Suárez, quien se ha mostrado partidario de realizar controles en la gestión y el uso de la renta social "igual que hay que en las demás ayudas de todo tipo".

La edil de la marca local de Podemos Estefanía Puente ha lamentado "los ataques del PP al pequeño comercio, un sector al que las políticas populares ya ponen numerosas dificultades con un régimen de autónomos que asfixia a las pequeñas empresas".