El Comercio

Oviedo, 15 feb (EFE).- La sanidad asturiana atiende una treintena de casos de cáncer infantil al año, sobre todo de origen hematológico, que son tratados en el Hospital Universitario Central (HUCA) con una tasa de supervivencia de entre el 75 y el 90 por ciento, según ha informado hoy la Consejería de Sanidad.

Se trata de un porcentaje de supervivencia más elevado que en la edad adulta, similar a la media del Sistema Nacional de Salud y a la de los países próximos, aunque la supervivencia relativa es del 77 por ciento para todos los tumores a los cinco años del diagnóstico.

Por tipos, las leucemias, los linfomas y otras patologías hematológicas representan más de un tercio de los registrados, seguidos de los tumores cerebrales, los que afectan al sistema nervioso, los renales y los óseos.

El área de Hematología del HUCA se encarga de tratar los casos hematológicos, los más habituales, y en la última década ha practicado más de medio centenar de trasplantes de médula ósea en niños y adolescentes, con unos índices de curación muy elevados.

Cada año, 80 ó 90 asturianos son diagnosticados de un tumor hematológico maligno -entre cinco y ocho son niños- y son sometidos a un trasplante de médula ósea que se lleva a cabo en la Unidad de Oncohematología Pediátrica del HUCA, un servicio que ofrecen treinta de los aproximadamente 80 centros españoles que los practican.

Esta unidad está integrada en el área de Pediatría, trabaja coordinadamente con el resto de especialidades pediátricas y departamentos del hospital y es referencia para el tratamiento de tumores infantiles de toda la comunidad.

Además, cumple las recomendaciones de la Estrategia en Cáncer en el Sistema Nacional de Salud y favorece una comunicación constante y fluida con unidades de referencia del Estado, a las que se remiten pacientes para cirugías complejas o tumores que requieren un tratamiento local muy específico.