El Comercio

Avilés, 13 mar (EFE).- La Corporación Municipal del Ayuntamiento de Avilés estrenará en su próxima sesión plenaria una nueva configuración de fuerzas con seis grupos municipales (PSOE, PP, Somos, IU, Ganemos y Cs) y cuatro concejales no adscritos.

La alcaldesa de la ciudad, Mariví Monteserín, ha firmado hoy el decreto, del que se dará cuenta en el próximo pleno, convocado para el 21 de marzo, en el que se establece la nueva organización municipal tras el abandono de los críticos del PP Alfonso Araujo, Constantino Álvarez y Francisco Zarracina, que pasan a ser concejales no adscritos, junto al que fuera portavoz de Ciudadanos y cabeza de cartel electoral, Juan Cuesta, que fue expulsado de su grupo.

A partir del próximo pleno, el Ayuntamiento tendrá cuatro concejales no adscritos y seis grupos políticos, tres de los cuales, ahora cuatro, con un solo miembro en las comisiones informativas, por lo que, al poder participar los no adscritos en las mismas, se produce una sobrerrepresentación.

La forma de cohonestar la proporcionalidad y la sobrerrepresentación es admitir el voto ponderado en las comisiones informativas, lo que debería hacerse modificando el Reglamento Orgánico Municipal (ROM).

Dado que el documento actualmente está en fase de modificación general y hasta que ésta no se produzca, el Gobierno Local propone que el pleno acuerde que, al no ser posible alcanzar la proporcionalidad legalmente exigida en la composición de las comisiones informativas, se utilice el voto ponderado para la emisión de dictámenes, independientemente del número de miembros que tenga cada grupo en esos órganos.

El PP pasará a estar formado por los concejales Carlos Rodríguez de la Torre, que sigue con su puesto de portavoz, Ana Bretón y Reyes Fernández Hurlé.

Además, el pleno procederá a modificar el reparto de las vocalías en las comisiones informativas, de modo que el PSOE tenga tres, Somos dos, y para IU, PP, Ciudadanos y Ganemos, una cada uno.

Los concejales no adscritos no podrán formar parte de la Junta de Portavoces y perderán los beneficios económicos y la infraestructura que se había puesto a disposición del grupo al que pertenecían.