El Comercio

Oviedo, 14 mar (EFE).- El Sindicato de Obreros Mineros de Asturias (SOMA) decidió anoche en asamblea iniciar su desvinculación de UGT, organización de la que ha formado parte 107 años, al rechazar la última propuesta de integración en la nueva Federación de Industria.

La decisión, acordada por unanimidad tras una larga asamblea celebrada en Mieres en la que se contabilizaron 33 intervenciones, prevé la celebración de congreso constituyente en el plazo de tres meses.

El conflicto se originó el pasado 10 de noviembre, cuando UGT aprobó la creación de la nueva Federación, UGT FICA Asturias, sin que existiera un acuerdo previo entre el sindicato minero y la rama del metal, lo que hizo que el SOMA no participara en el congreso al interpretar aquello como una invitación a su desvinculación.

Tras meses de negociaciones entre la rama del metal (MCA) y el SOMA -que además de la rama de la minería integra otras como la energética o la química-, en las que ha mediado el propio secretario general de UGT, Pepe Álvarez, el sindicato minero ha decidido iniciar el proceso de ruptura.

El líder del SOMA, José Luis Alperi, ha explicado que los puntos de desacuerdo se centran tanto en el rechazo de FICA de incluir las siglas del sindicato minero en la nomenclatura como en cuestiones de organización y representatividad en los órganos de dirección de la nueva federación.

El SOMA recuerda que cuenta con el 41 por ciento de los afiliados de la Federación -9.000 sobre un total de 22.000-, pero que sólo se les ofreció un 36 por ciento de representación en el comité federal y un 38 en el autonómico.

El sindicato minero también rechaza aceptar una vicesecretaría que considera que queda vacía de contenido, y limitar su sede en Sama de Langreo a cuestiones puramente comarcales.

El SOMA defendía que la fusión de las ramas en la nueva federación debía hacerse "desde un ánimo de colaboración en defensa eficaz de los afiliados y trabajadores en general y no para una mera agregación de cuotas o afiliados y destrozando valores o historias propias".

La asamblea celebrada ayer mandata a la junta administradora del hasta ahora SOMA-UGT a celebrar en el plazo de tres meses un congreso en el que se presentarán "una ponencia base y unos estatutos modificados y adaptados a la realidad actual de una organización multisectorial, multidisciplinar, nacional y con vocación internacionalista".

El acuerdo apunta que el SOMA "ejercitará los derechos" que le otorga la Ley de Libertad Sindical "en toda su extensión".