El Comercio

Oviedo, 16 abr (EFE).- La presidenta del PP de Asturias, Mercedes Fernández, ha advertido hoy de la "complejidad" del proceso para revocar de su puesto al síndico mayor, Avelino Viejo, y ha recomendado al resto de los grupos que no se planteen iniciarlo si no tienen la garantía de que van a poder culminarlo.

En declaraciones a los periodistas tras la reunión de la Junta de Portavoces del parlamento autonómico, Fernández ha recordado que ese procedimiento puede abrirse tanto desde el Consejo de la Sindicatura como de la Mesa de la Cámara, que volverá a estudiar mañana la posibilidad de ponerlo en marcha tal y como ha solicitado Foro.

No obstante, la líder del PP ha evitado, "por respeto institucional" y dado que formó parte de ese órgano, extenderse en sus opiniones sobre el funcionamiento del órgano fiscalizador para el que ha deseado "la mejor suerte posible", que recupere su "crédito" y que vuelva a dedicarse a su "importantísima" tarea.

De cara a la reunión que mañana celebrará la Mesa de la Cámara, su homólogo socialista, Marcelino Marcos, ha recordado que los servicios jurídicos de la Junta dejaron claras las exigencias que establece la ley para revocar de su cargo al síndico por su actuación en la convocatoria de plazas anulada por los tribunales.

Marcos ha recordado que, con los datos de que se dispone a día de hoy, dicha decisión fue adoptada -en contrario del criterio expresado en un informe no vinculante por la Mesa de la Junta- por unanimidad de los miembros del Consejo aunque los otros dos síndicos hayan cuestionado después la actuación de Viejo.

"Si (los grupos) quieren tomar la decisión por motivos políticos y no jurídicos, serán responsables. Allá ellos", ha añadido.

Después de que el pleno de la Junta aprobara el viernes con los votos de todos los grupos salvo el del PSOE la propuesta de Podemos de reprobar al síndico mayor -una iniciativa sin efectos prácticos-, el portavoz de la formación morada, Emilio León, ha reiterado que dicho cargo requiere de un comportamiento "ejemplar" y que el de Viejo "va en la dirección contraria a lo que se debe hacer".

En la misma línea se ha expresado su homólogo de IU, Gaspar Llamazares, que ha avanzado que su grupo no bloqueará la apertura del expediente para impulsar "una revocación política" para la que, a su juicio, hay razones suficientes a la vez que ha lamentado que la reprobación ya aprobada por la Cámara no haya llevado a Viejo "a dar marcha atrás" y a dejar sus funciones como síndico mayor.

Una vez abierto el expediente, ha añadido Llamazares, habrá que comprobar si hay "materia suficiente" para cerrar un proceso en el que, según la portavoz de Foro, Cristina Coto, "no se entiende la posición del síndico y aún menos la del PSOE".

A su juicio, es "una vergüenza" que el Gobierno "defienda lo indefendible, a un síndico del PSOE que incumple sentencias judiciales, lo que constituye a su juicio "una forma de prevaricar", y que ha transformado la institución en un chiringuito".

Para el portavoz de Ciudadanos, Nicanor García, la gestión de Viejo "deja mucho que desear", pero hay que conocer el contenido de las actas de las reuniones del Consejo de la Sindicatura donde se aprobó la Relación de Puestos de Trabajo anulada por los tribunales para constatar si, tal y como afirman los otros síndicos, hubo "un incumplimiento flagrante" de sus obligaciones por parte de Viejo.

El informe de los servicios jurídicos de la Junta cuestionaba las peticiones de Podemos e IU para abrir el procedimiento y condicionaba la de Foro a la posibilidad de que se demuestre que falseó o tergiversó información ante una comisión parlamentaria.

Así, en relación con el escrito presentado por el síndico Antonio Arias donde acusaba a Viejo de "mentir con medias verdades" en la Cámara sobre el procedimiento seguido para aprobar la RPT anulada, el letrado sí consideraba que, de demostrarse, sí se podría engarzar con un incumpliendo de funciones por parte del síndico mayor.