El Comercio

Oviedo, 16 abr (EFE).- La Secretaría de Estado de Cultura destinará 663.962,82 euros al proyecto de restauración de las pinturas y revestimientos murales de la Iglesia de San Miguel de Lillo, unos trabajos que se iniciarán en mayo y que se desarrollarán durante 18 meses.

El secretario de Estado de Cultura, Fernando Benzo, y el consejero de Cultura del Principado, Genaro Alonso, han presentado hoy el proyecto de mejora en San Miguel de Lillo, Patrimonio Universal de la UNESCO desde 1985, acompañados del delegado del Gobierno, Manuel Marín; el alcalde de Oviedo, Wenceslao López, y el delegado Diocesano de Bienes Culturales, Víctor Manuel Cedrón.

Elaborado a partir de un estudio ejecutado en 2014 por la Consejería de Educación y Cultura del Principado, el proyecto contempla trabajos iniciales de documentación gráfica, caracterización de materiales, investigación de biodeterioro y estudio microclimático.

Así, se llevará a cabo la eliminación de los revestimientos no originales, la revisión estructural de paramentos y bóvedas, la revisión de la estanqueidad de los muros exteriores y de la efectividad del tratamiento hidrofugante aplicado en 2011, además de la revisión del estado de conservación de los vanos y de los elementos pétreos.

Está previsto limpiar y eliminar los morteros inadecuados, consolidar los revestimientos y decoración pictórica altomedieval y románica, llevar a cabo la limpieza mecánica de la capa pictórica, reintegrar las lagunas de los enlucidos y estudiar la integración cromática de las lagunas existentes en la decoración pictórica.

La restauración de las pinturas murales de San Miguel de Lillo se podrá visitar entre julio y octubre dentro de la VII edición del programa 'Abierto por restauración', que permite a los visitantes conocer, de manera gratuita, el proceso de restauración de bienes culturales seleccionados por su especial valor patrimonial o por la singularidad del proceso de conservación al que se ven sometidos.

El secretario de Estado de Cultura ha destacado que las obras son fruto del trabajo en equipo, que es algo que siempre hace "más fuertes y eficaces" a las administraciones.

Benzo ha indicado que la recuperación económica del país afecta también al ámbito de la cultura y ha destacado que la subida del presupuesto para preservación, conservación y recuperación del patrimonio es un "ejemplo de las virtudes" de esa recuperación.

"Junto con Santa María del Naranco y Santa Cristina de Lena, la Iglesia de San Miguel de Lillo y el resto de joyas arquitectónicas de la monarquía asturiana son nuestra seña de identidad más propia autentica y diferenciadora", ha defendido el delegado del Gobierno.

Según Marín, estas obras son el "testimonio vivo" de las raíces históricas y tradiciones culturales originarias de Asturias, un reino soberano que fue el principio de la gran España del siglo XXI, que debe basarse en "una suma solidaria de esfuerzo sentimientos y proyectos", tal y como dijo Felipe VI.

El delegado ha destacado el "deber" de traspasar "sin mácula" el patrimonio a generaciones venideras, porque no se puede construir el futuro "destruyendo el pasado" y ha sostenido que el prerrománico debería convertirse en el "principal referente de la marca Asturias" y protagonista del turismo de la región.

Por su parte, el consejero ha remarcado que San Miguel de Lillo es una "verdadera joya" y ha indicado que el proyecto que se va a iniciar es "mucho más que una mejora puntual".

A su juicio, esta intervención ratifica la "buena sintonía" entre administraciones para preservar y difundir el prerrománico y ha insistido en la necesidad de mantener el modelo de colaboración administrativa con el Estado para la conservación del prerrománico.

Tras la presentación, el secretario de Estado de Cultura ha visitado, junto con el consejero de Presidencia del Principado de Asturias, Guillermo Martínez, el Museo Arqueológico de Oviedo y la Catedral de San Salvador, donde ha sido recibido por el Deán de la catedral, Benito Gallego.

Otro de los proyectos de restauración previstos es la mejora de la Capilla de los Vigiles, una iniciativa que tendrá un coste aproximado de 395.900 euros y que está previsto iniciar en 2019.