El Comercio

Oviedo, 17 abr (EFE).- El Gobierno del Principado de Asturias se opone a la reducción del presupuesto de la próxima Política Agrícola Común (PAC), que arrancará en 2020, y aboga por que los estados aumenten su aportación si es necesario.

Así lo ha afirmado la consejera de Desarrollo Rural y Recursos Naturales, María Jesús Álvarez, tras la constitución del grupo de trabajo integrado por el Gobierno autonómico, los grupos parlamentarios, representantes de las cooperativas y de la Red Asturiana de Desarrollo Rural, que se encargará de hacer un seguimiento de las decisiones adoptadas en Europa sobre la próxima PAC.

En la última Política Agraria Común Asturias recibió 325 millones de fondos europeos para desarrollo rural, además de pagos directos en torno a 63 millones de euros anuales destinados a 10.000 productores y ganaderos de Asturias.

De cara al próximo periodo, la consejera ha defendido que el presupuesto para esta materia debe ser "suficiente", pero ha advertido de que el próximo presupuesto europeo tendrá que elaborarse sin el Reino Unido y con otras cuestiones en la agenda, por lo que todo el mundo teme un escenario de reducción, que podría ser de hasta el 30 por ciento, lo que sería "muy grave" para el conjunto de la agricultura y ganadería.

"No podemos aceptar una reducción de fondos agrícolas, tiene que haber otras propuestas incluida una mayor aportación de los estados a las cuentas europeas", ha defendido la consejera, quien ha tildado de "sensata" la postura del Principado.

Asturias defiende que los fondos europeos tengan una orientación "seria, justa equitativa, que garantice una rentas dignas para los agricultores y ganaderos" y que asegure un desarrollo rural "eficaz" frente al despoblamiento y envejecimiento.

El Ejecutivo regional aboga por que se tengan en cuenta las singularidades del territorio de Asturias y las características de su sector primario, ha resumido Álvarez, quien ha hablado de una posición "defendible" en la que todos los actores implicados se puedan encontrar, ya que si todos apoyan al Ejecutivo, le darán fortaleza a la hora de mantener una exigencia más alta.

El Gobierno quiere una PAC que supere los derechos históricos y los desequilibrios entre territorios, que tenga en cuenta las zonas de montaña y las pequeñas explotaciones, que ponga techo a las ayudas, que sea más sencilla y que incorpore a jóvenes y mujeres, ha relatado Álvarez, que se opone a "una posible renacionalización de la PAC".