El Comercio

Oviedo, 17 abr (EFE).- El grupo de Teoría de la Señal y Comunicaciones de la Universidad de Oviedo (TSC-UNIOVI) y su homólogo de la Universidad de Vigo han patentado drones para detectar minas antipersona y medir las emisiones electromagnéticas de antenas.

La primera de las aplicaciones busca detectar minas antipersonas mediante un radar embarcado en un dron que busca objetos enterrados u ocultos, mientras que la segunda abre la posibilidad de medir el funcionamiento de antenas sin que haya que desmontarlas para comprobar su estado ante determinadas incidencias.

Según ha informado la Universidad de Oviedo, la mayoría de las aplicaciones para drones que han surgido se basan en sensores como cámaras de vídeo, fotografía y térmicas, pero en este caso se han introducido nuevos sensores en bandas de radiofrecuencia y microondas que permiten explotar las propiedades de dichas ondas para "ver lo invisible".

La primera aplicación toma como base un radar que emite ondas de radiofrecuencia capaces de atravesar el suelo y las paredes y capta la respuesta de posibles objetos ocultos.

Las principales ventajas del sistema desarrollado sobre los radares montados en vehículos terrestres son una mayor velocidad de escaneo y evitar el contacto con el suelo, lo que aumenta la seguridad, al tiempo que detecta objetos metálicos y no metálicos.

Otras aplicaciones de esta patente irían dirigidas a obra civil, para detectar tuberías a la hora de decidir dónde excavar, y a la arqueología, para localizar restos de forma no invasiva.

Para llevar a cabo la patente para la inspección de antenas se combinó la experiencia adquirida para la detección de minas con los conocimientos sobre medida de antenas y emisiones electromagnéticas del grupo TSC-UNIOVI.

De este modo, aprovechando los logros en el posicionamiento preciso de los drones y técnicas novedosas de medida de antenas es posible medir y diagnosticar el funcionamiento de una antena.

Generalmente las antenas se miden en instalaciones específicas, con lo que no es posible evaluar cómo les afecta el entorno donde se van a emplazar, pero con este sistema el dron vuela alrededor de la antena y toma muestras del campo electromagnético que está emitiendo sin que se interrumpa el servicio.

Los dos prototipos han sido validados satisfactoriamente en condiciones reales de operación y disponen de autonomía de vuelo de 15 a 20 minutos.

El sistema de medida de antenas ha sido finalista al premio al mejor trabajo en el congreso europeo de antenas y propagación (EuCAP) celebrado la pasada semana en Londres.

Esta iniciativa investigadora ha contado con la colaboración del Ministerio de Economía y Competitividad, el Ministerio de Educación, el Gobierno del Principado de Asturias, la Xunta de Galicia y el Instituto Universitario de Tecnología Industrial de Asturias (IUTA), a través de la beca otorgada a Marcos González Díaz, alumno de ingeniería de telecomunicación.