El Comercio

Oviedo, 17 abr (EFE).- La representante de la asamblea de trabajadores de Duro Felguera Susana Fernández ha subrayado hoy que ningún empleado de la compañía "comparte, entiende, ni tolera" el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) planteado por el grupo de ingeniería y bienes de equipo.

Fernández ha explicado que el ERE afectaría a 470 trabajadores de la región, a los que habría que sumar otros 88 en Madrid, aunque ha afirmado que desconoce las condiciones de aplicación.

Según ha dicho después de reunirse con el grupo parlamentario de Podemos, los trabajadores harán "todo lo que esté en sus manos" para conservar los puestos de trabajo de la compañía.

Por ello, ha reclamado la "implicación" institucional para que se garantice la viabilidad de la compañía y el mantenimiento de los puestos de trabajo.

Por su parte, la diputada regional de Podemos Lorena Gil ha mostrado su preocupación por el ERE planteado por Duro Felguera, porque a su juicio demuestra que la empresa está siendo "subastada a fondos buitre, que buscan rentabilidad a corto plazo y conllevan la destrucción de empleo".

Desde su punto de vista, Duro Felguera es "viable", pero depende de la rapidez a la hora de tomar decisiones, puesto que la imagen de la compañía se devalúa a medida que pasa el tiempo.

En este sentido, ha insistido en la necesidad de encontrar un socio industrial que dote de estabilidad a una empresa "emblemática" frente a la voracidad de los especuladores financieros.

Duro Felguera ha firmado con la banca una nueva prórroga del acuerdo de espera, cuya vigencia finalizaba el domingo, vinculada al proceso de refinanciación de la deuda.

Se trata de la tercera prórroga del acuerdo de espera suscrito entre Duro Felguera y la banca el pasado mes de julio.

La compañía, que el pasado año registró una pérdida neta de 254,5 millones de euros, frente al quebranto de 18,2 millones contabilizado en el ejercicio anterior, está ultimando con la banca un acuerdo de refinanciación que incluye una ampliación de capital dineraria de entre 100 y 125 millones de euros.

El acuerdo con la banca también incluiría un ajuste de la deuda en unos "niveles sostenibles" de en torno a 85 millones de euros, junto con una entrada de liquidez adicional de 25 millones y líneas de avales para nuevos proyectos por un importe de hasta 100 millones.