El Comercio

Oviedo, 1 may (EFE).- La Consejería de Desarrollo Rural y Recursos Naturales va a participar en un proyecto internacional que persigue mejorar la competitividad del cultivo ecológico (orgánico o biológico), de la judía verde (fréjol), el tomate y el brócoli, tres especies elegidas en representación de las principales familias usadas en cultivos hortícolas: leguminosas, solanáceas y brassicas.

El proyecto, denominado Mejora genética para una producción orgánica hortícola resiliente, eficiente y sostenible, comenzará este mes y cuenta con 6 millones de financiación que aporta la Unión Europea (UE).

La investigación, que tendrá una duración de cuatro años, está coordinada por la Universidad de Catania (Italia) e implicará a 19 equipos de 9 países europeos, además de otros dos asiáticos en calidad de colaboradores.

Los investigadores buscan explorar y caracterizar la diversidad genética en las tres especies a nivel morfológico, agronómico, molecular y también su resistencia a enfermedades.

Además, pretenden identificar las variedades mejor amoldadas a la producción orgánica, localizar los genes con mayor peso en la adaptación a este tipo de cultivo y desarrollar herramientas para acelerar la obtención de nuevas variedades por mejora genética, así como para producir semilla en cultivo orgánico.

El equipo de Genética Vegetal del Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (Serida) centrará su participación en la multiplicación y caracterización de la judía desde el punto de vista morfológico y la resistencia a enfermedades.

En este ámbito, colaborará en el análisis de la variación molecular a nivel genómico, así como en la identificación de los genes más importantes para la adaptación de esta leguminosa a la producción ecológica, informa la Consejería de Desarrollo Rural.