El Comercio

Oviedo, 18 may (EFE).- El presidente del Principado, Javier Fernández, ha rechazado hoy el nuevo pacto presupuestario de cara a 2018 que le ha planteado la líder del PP, Mercedes Fernández, si dicho acuerdo pasa, como ha planteado la dirigente popular, por una bajada de impuestos con la eliminación del tributo de sucesiones.

Fernández ha hecho estas afirmaciones en el turno de preguntas al presidente en el pleno de la Junta General en su respuesta a la portavoz del PP, Mercedes Fernández, que le interrogó sobre las razonas para que siga "tercamente empeñado en no bajar más el impuesto de sucesiones como están haciendo otras comunidades".

Para la líder del PP, desde su llegada al poder en mayo de 2012, Fernández impulsó un modelo fiscal "lleno de prejuicios" y aplicado "desde el desconocimiento absoluto" dado que hasta 2017 no evitó el denominado 'error de salto' que se producía al aplicar el tributo "de forma injusta y gravosa".

"Su empecinamiento hizo mucho daño a las familias asturianas y debería pedir perdón", ha apuntado antes de definirse como una firme partidaria de la propiedad privada, una postura a la que ha celebrado, en tono irónico, se hayan incorporado los líderes de Podemos tras la compra de un chalé en Galapagar.

En los años previos a la rebaja del impuesto de sucesiones en 2017 el Gobierno regional "se endeudaba y gastaba sin ton ni son", ha señalado la portavoz del PP antes de emplazar al jefe del Ejecutivo a "pedir permiso" para pactar con su partido y aplicar una rebaja similar en ese tributo a la llevada a cabo en comunidades socialistas como Extremadura, Andalucía y Aragón.

"No acabe un mandato encadenando prórroga tras prórroga, le ofrezco un pacto presupuestario a cambio sólo de eliminar el impuesto de sucesiones, la pelota está en su tejado", ha dicho.

En su respuestas, el presidente ha lamentado que la líder del PP recurra al electoralismo para incidir en "el mantra del tripartito que viene" de cara a la próxima legislatura y ha subrayado que él no da por finalizada la actual ni para llegar a acuerdos con otros grupos ni para aprobar leyes en la Junta General.

Tampoco, ha subrayado, en cuanto a la posibilidad de sacar adelante un presupuesto para 2018 cuya aprobación no pasa en cualquier por ninguna disminución adicional de impuestos, que Fernández ha considerado "especialmente inoportuna" antes de abordar la reforma del actual modelo de financiación autonómica.

Tras atribuir la rebaja del impuesto de sucesiones en otras comunidades socialistas a la necesidad de garantizar la estabilidad de sus gobiernos, Fernández ha señalado que cuando se aborde la reforma de la financiación trasladará a la negociación su rechazo a la postura de las autonomías que, como Madrid, anuncien nuevas rebajas fiscales "y se presenten a esa mesa pidiendo más recursos".