El Comercio

Oviedo, 13 junio (EFE).- El Hospital Universitario Central de Asturias cumple 25 años desde que implantase la diálisis peritoneal, una novedosa técnica para tratar la insuficiencia renal crónica que se ha consolidado gracias a sus excelentes resultados de supervivencia y que actualmente beneficia a unos 110 enfermos al año.

Esta técnica será el eje central de la jornada 25 años de diálisis peritoneal en Asturias, que se celebrará mañana en el HUCA a partir de las 13:00 horas y en la que se analizarán los resultados y plantearán los retos futuros.

En un comunicado, la Consejería de Sanidad ha explicado que la diálisis peritoneal es una técnica de tratamiento sustitutivo renal que, junto al trasplante de riñón de vivo, se ha impulsado en los últimos años en todo el mundo.

Se trata de una forma relativamente sencilla para eliminar las sustancias tóxicas que no puede desechar el organismo, utilizando como filtro para ello el peritoneo, una membrana situada en el abdomen.

En la cavidad recubierta por esa membrana se introduce el líquido de diálisis, a través de un catéter de plástico blando y que se saca cada cierto tiempo.

El proceso se repite varias veces y no hay sangre, por lo que solo es preciso tener mucho cuidado con la higiene para conseguir buenos resultados.

Una vez que al paciente se le coloca el catéter y se le entrena en la técnica, puede realizarla manualmente en su domicilio, y conectado a una máquina mientras duerme.

El HUCA cuenta actualmente con un programa con más de 110 pacientes prevalentes que es una referencia nacional y que atrae a profesionales de toda España para mejorar su formación en dicha unidad.

Según el Registro de Enfermos Renales Crónicos de Asturias de 2016, el 18 por ciento de los pacientes que empezaron un tratamiento renal sustitutivo en Asturias lo hicieron mediante esta técnica.

En total, 864 personas han sido sometidas a esta técnica, 121 en 2018, de las cuales 12 llevan a tratamiento más de un lustro y 20 superan los 80 años de edad.

Este procedimiento aporta importantes beneficios al sistema, ya que resulta más eficiente que la hemodiálisis y más barato, puesto que el tratamiento medio de la hemodiálisis es de 46.659 euros y el de la diálisis peritoneal de 32.432 euros.

El futuro de esta técnica pasa por avances como la telemedicina, con modernas máquinas cicladoras que incluyen conexión sin cables y permiten que los profesionales supervisen desde el hospital cómo se ha producido el tratamiento de intercambio.