El Comercio

Oviedo, 14 jun (EFE).- El presidente de Caja Rural Asturias, José María Quirós, ha abogado hoy por la prudencia al afirmar que la entidad no puede "jugar alegremente" con una expansión que ponga en peligro su solvencia o crecimiento.

Quirós ha presentado hoy el balance de cuentas del año en la Asamblea General junto al director general de Caja Rural Asturias, Fernando Martínez Rodríguez, así como las previsiones para el próximo ejercicio.

El presidente de Caja Rural Asturias ha manifestado su esperanza en el futuro de la economía asturiana, pese a que su situación actual no sea "apabullante", y ha confiado en que los políticos "harán las cosas bien".

En cuanto a las previsiones de expansión, Quirós ha indicado que "hay que ser prudente" para no poner en peligro el crecimiento del grupo.

No obstante, ha afirmado que el Consejo ha facultado a los ejecutivos para que estudien posibles caminos de expansión ya que hay "fuelle económico".

Por su parte, Martínez Rodríguez, ha informado de que actualmente Caja Rural mantiene sus 112 oficinas abiertas, sin expectativas de cierre de ninguna y ha confirmado el propósito de seguir avanzando en el mercado regional ya que es donde todavía "tiene espacio para desarrollarse".

Respecto a la reducción de los horarios de las oficinas, el director general de Caja Rural ha reconocido que en alguna ocasión no queda más remedio que recurrir a ello porque mantener todo el día abiertas oficinas pequeñas "es un derroche".

Caja Rural de Asturias obtuvo el pasado año un beneficio neto de 27,9 millones de euros, lo que representa un incremento del 34,8 por ciento respecto a 2016.

Además, en los tres primeros meses de este año elevó su beneficio un 19,9 por ciento interanual, hasta 9,2 millones.