El Comercio

Madrid, 14 jun (EFE).- Los accionistas minoritarios de la multinacional asturiana Duro Felguera (DF) decantarán en la junta ordinaria de accionistas mañana, viernes, si el plan de reflote de la compañía diseñado por el consejo de administración sale adelante, ya que votarán sobre la ampliación de capital por 125 millones.

La junta se celebrará en Oviedo, en el Hotel de la Reconquista, a las 16:00 horas, e incluye como punto más importante del orden del día esa votación sobre la ampliación de capital, circunscrita al acuerdo de refinanciación de deuda que dejará el pasivo en 233 millones de euros y generará obligaciones convertibles, así como una nueva línea de avales bancarios por 100 millones.

Todo ello forma parte del proyecto de reflote de la compañía gijonesa, que en 2017 registró un ebitda negativo de 173 millones y cuyo plan estratégico hasta 2021 ha sido presentado este miércoles por el presidente ejecutivo, Acacio Rodríguez, quien explicó que tendrá la base en el "balanceo de negocios" para la compensación cíclica entre las distintas divisiones de los sectores en los que opera.

Las cuentas previstas por el consejo de administración de DF contemplan un beneficio neto de 170 millones de euros este 2018 -frente a las pérdidas de 254 millones en 2017-; de 36 en 2019; de 38 en 2020, y de 51 en 2021, mientras que el ebitda llegará a 32 millones en 2019; a 61 en 2020, y a 78 en 2021.

El ratio entre deuda neta y ebitda previsto es inferior a 1,7 veces, contando con un ahorro de costes del 31 %.

El plan para reflotar DF depende de que una mayoría de accionistas vote a favor de la ampliación de capital, estando más de la mitad de las acciones en manos de pequeños accionistas.

Entre los grupos de accionistas de referencia, está prevista la oposición de Inversiones Somió (de la familia Álvarez Arrojo), que posee más del 24 % de las acciones, mientras que la familia Arias (con en torno al 10 %) apoyará los planes del consejo de administración, según avanzó Rodríguez.

La empresa ha agilizado las delegaciones de voto para quienes no puedan asistir al Reconquista y ofrece también una prima de asistencia, entre otras medidas para favorecer un sufragio positivo en esta junta ordinaria de accionistas y que no exploten sus planes.

"Dinamitero" es como Rodríguez calificó al previsto voto en contra de Somió, grupo opositor al que acusó de "remar en contra" y al que achacó los anuncios del grupo inversor británico-mexicano Petroza de su interés en entrar en la compañía, seguidos días después de una denuncia ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) por falta de transparencia.

Diez días después, el día 25, se celebrará otra junta de accionistas, esta de carácter extraordinario, que aprobará la capitalización de la deuda, mientras que el proceso de ampliación se desarrollará entre el 28 de este mes y el 23 de julio.

Una ampliación del accionariado a la que acudirá la ingeniera catarí Arabian Construction Engineering Company (ACEC), si fructifican las negociaciones con la asesoría Fidentiis, encargada de decidir sobre los inversionistas.

Rodríguez ve un aporte de "credibilidad" en la entrada de ACEC, compañía con la que dijo que ya han contratado desde hace más de un decenio y con la que han firmado un memorándum de entendimiento para establecer una alianza estratégica, según han comunicado ya a la CNMV.