La llegada de la alta velocidad y el desarrollo de las autovías han sufrido un parón debido a los recortes presupuestarios
Redacción
El día en que la tuneladora comenzó a perforar el túnel de la variante de Pajares el entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró que la alta velocidad conectaría Asturias y León en 2009. Dos años después de la fecha fijada, y tras sucesivos cambios en el calendario, no hay fecha para la llegada del tren del siglo XXI. Especialmente, cuando el pasado verano se hizo público que el proyecto del Ministerio de Fomento era abrir la variante con vías ancho Renfe, aplazando el tercer carril, que garantiza la alta velocidad, a una segunda fase para la que el departamento de José Blanco no fijó fecha.
Por el momento, los avances son mínimos. También en el trazado previsto en León. Dentro de la variante, las empresas se limitan a contener los problemas generados por las filtraciones de agua, que han exigido obras suplementarias, y a esperar nuevas aportaciones de presupuesto que permitan culminar las obras. Según el ministerio, los proyectos para equipar el túnel están redactados. Pero sin asignación de fondos. Con esta situación y con la Administración abocada a nuevos ajustes, una de las fechas más repetidas para rematar las obras de los túneles, 2012, resulta ya increíble.
El impulso a las comunicaciones ferroviarias en Asturias parece depender ahora de las aportaciones de la Unión Europea, condicionadas al tráfico mixto de pasajeros y mercancías y a que los trabajos avancen lo suficiente como para optar a los más de 31.000 millones que Bruselas tiene previsto repartir en 2014.
Las obras de la autovía del Cantábrico en Asturias han sufrido un evidente frenazo a lo largo de 2011. La hierba ha vuelto a crecer en muchas zonas de desmonte que la maquinaria pesada ha abandonado hace meses. Al inicio de la legislatura, el objetivo del Gobierno era completar las obras antes de agotar la legislatura. Pero en la mayor parte del tramo Unquera-Llanes apenas se han producido los primeros movimientos de tierras con excepción del enlace de entrada a Llanes.Los presupuestos de este año reservaban 138,5 millones para las obras en la carretera, pero casi un tercio de estos estaban reservados para el Unquera-Pendueles, Cornellana-Salas y Otur-Villapedre. Los tres, sometidos a revisión ambiental. Es decir, que buena parte del dinero se había puesto en tajos donde no se podían realizar las obras. De hecho, algunas de estas revisiones de los proyectos podrían alargar sus trámites hasta 2013. Sin embargo, en su última visita a las obras, el delegado del Gobierno, Francisco González Zapico, señaló que toda la autovía podría estar terminada para ese año si Mariano Rajoy ponía empeño. De momento, lo que más factible parece es que en 2012 los asturianos puedan disfrutar de algunos nuevos tramos de doble carril, Muros-Dueñas y Navia-Tapia.
No obstante, las infraestructuras dejaron una buena noticia durante 2011: la finalización de las obras del nuevo Musel. Después de seis años de obras, Gijón pudo estrenar por fin su 'superpuerto'. Los entonces ministro de Fomento, José Blanco, y presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, inauguraron los nuevos 1.250 metros lineales de atraque y las 140 hectáreas de superficie terrestre.
El acto oficial tuvo lugar el 11 de enero pasado. Que supuso el broche a un proyecto marcado por los múltiples problemas técnicos a los que tuvieron que hacer frente los contratistas, como el embate de olas de 13 de metros de altura, y las dificultades de financiación, salvadas 'in extremis' por el acuerdo entre Principado, Ministerio de Fomento y Autoridad Portuaria y que permitieron afrontar los importantes sobrecostes de la obra. De hecho, todavía sigue la polémica sobre los pagos entre los responsables del puerto y la constructora. La Autoridad Portuaria sólo está dispuesta a aceptar la liquidación aprobada, de 623,4 millones de euros, a lo que habría que añadir otros 85,6 en concepto de actualización de precios. La UTE no está conforme, ya que quiere que se incluya por completo el modificado del presupuesto aprobado en su momento, de 216 millones de euros.

