Asturianos por el mundo

«Chile es un país con mucho por hacer»

La gijonesa Marta Loza viajó a a Sudamérica para trabajar en el cine.
La gijonesa Marta Loza viajó a a Sudamérica para trabajar en el cine. / E. C.
  • Marta Loza lleva tres años en Santiago de Chile. Cineasta gijonesa, trabaja en la preproducción de una comedia de aventuras y elabora su tesis doctoral sobre el cine doméstico y amateur asturiano

Marta Loza (Gijón, 1981) llegó a Chile hace ahora tres años casi de casualidad y, por el momento, no se plantea volver. Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Complutense, estudió en la Escuela de Cine de Madrid Dirección Cinematográfica y ese título le abrió las puertas del mundo. Primero se fue seis meses a Roma para trabajar como script y ayudante de dirección en largometrajes para cine. Y después, el destino le hizo cruzar el charco. «Uno de esos proyectos era una película de coproducción rodada entre Roma, Colonia (Alemania) y Santiago de Chile, 'Il Futuro', de Alicia Scherson. Así es como llegué a Santiago en enero de 2012», relata Marta desde la capital chilena. Luego surgió 'Magic Magic', una película de Sebastián Silva, con producción estadounidense, le ofrecieron trabajo y aceptó. «Al principio venía a Chile por un mes y medio para el rodaje de la peli pero una vez aquí me surgió la posibilidad de rodar el corto 'El primer día del resto de mi vida' (premio Nuevos Realizadores del Festival de Cine de Gijón) aquí y decidí quedarme un semestre. En ese tiempo me eché novio y no paré de trabajar así que decidí quedarme otros tres meses y hasta hoy».

Así es la vida. Hoy anda metida en la preproducción de una comedia de aventuras que se rodará entre Santiago, Buenos Aires, Lima y el Amazonas y acaba de conseguir una subvención estatal chilena para escribir su primer largo. O sea, no le falta faena, pero es que además se ha metido en un lío bien gordo: una tesis doctoral sobre el cine doméstico y amateur asturiano. Todavía faltan un par de años para que pueda ver la luz su tesis, que realiza en la Universidad Complutense con dirección de Julio Montero y María Antonia Paz, pero ya ha comenzado a indagar en los archivos asturianos. Su primera idea iba por otro lado, hacia el concepto de cine personal, pero las investigaciones le llevaron a conocer el cine doméstico y apuntó en esa dirección. «Estoy en el primer año de tesis, así que me queda mucho camino por andar, pero hasta ahora he descubierto que hay tres grandes fondos: el del Museo del Pueblo de Asturias, otro que gestiona el Ayuntamiento de Llanes y el tercero, de especial interés, es el fondo gestionado por el Ayuntamiento de Langreo perteneciente al operador del Nodo ya fallecido Eduardo Martínez», relata. A ellos se une el del cine Club Ágora de Oviedo. Todos ellos abarcan colecciones de películas familiares que van de 1928 a 1980.

Pese a que aún está en los inicios, sí advierte Marta Loza que «la gestión del patrimonio audiovisual asturiano está un poco manga por hombro, totalmente descentralizado». Las únicas bobinas originales que se conservan están en el Museo del Pueblo de Asturias; todas las demás películas se guardan en Madrid en la Filmoteca Española. «En muchos casos ni siquiere existe en Asturias una copia digital de estas películas», apunta. Se extraña Marta de que la Consejería de Cultura no se haya preocupado de gestionar ese patrimonio como sí han hecho otras filmotecas regionales. «Es una pena que todo este material se pierda o acabe en la basura, tal y como está sucediendo».

En Chile investiga sobre Asturias, y en Chile añora la familia, «los paseínos por el Muro» y la sidra con los amigos. No fue para ella difícil adaptarse al país: «Como llevaba años viviendo en el extranjero, mi llegada a Santiago fue de lo más natural», señala. Dice Marta que Chile es un «país joven, lleno de oportunidades y con mucho por hacer». Aunque suene a tópico -sostiene- es así, pero también tiene un lado negativo que cuesta asumir: «Es un país muy clasista, con un sistema sanitario y educativo, ahora en proceso de reforma, que perpetúa dicho sistema».

Ve España «oscura, tirando a gris» esta cineasta gijonesa que no descarta volver algún día a Asturias: «Me encantaría, si se diera la oportunidad, volvería sin pensármelo», concluye.