Asturianos por el mundo

«Aquí trabajan para vivir y no al revés»

Juan Muro, en la pista de saltos de ski de Holmenkollen.
Juan Muro, en la pista de saltos de ski de Holmenkollen.
  • Juan Muro de Zaro participa en Oslo en la construcción de dos túneles ferroviarios

  • «Noruega es un país muy seguro y se vive muy tranquilo», asegura el joven ingeniero

Puede que eche de menos la comida española, el precio de las cañas y una persiana que aplaque la luz del verano, pero, pese a todo lo dicho -y las obvias añoranzas de familia, amigos y novia-, a Juan Muro de Zaro Gallardo (Oviedo, 1989) la experiencia noruega le tiene feliz y contento. Este ingenio de Caminos, Canales y Puertos formado en Santander que vivió a caballo en Pola de Siero y Ceceda (Nava) encontró trabajo en Madrid en Acciona Infraestructuras y año y medio después ya hacía las maletas. En 2015 se fue a trabajar a la obra que la compañía tiene en Noruega.

«Trabajo en el Proyecto Follo Line, que, con un presupuesto de más de mil millones de euros, consiste en dos túneles de 20 kilómetros cada uno, excavados en roca mediante cuatro tuneladoras, que cuando acaben serán los túneles ferroviarios más largos de Escandinavia», explica. Conectarán Oslo y Ski y su trabajo se desarrolla en las oficinas de obra, a 10 kilómetros de la capital noruega. En ella vive y en autobús va a trabajar a diario.

La experiencia le ha servido para descubrir muchas cosas sobre el país de acogida y sus habitantes. «En lo laboral lo que admiro de ellos es que parece que trabajan para vivir mientras que los españoles vivimos para trabajar». Respetan los horarios y no se dejan invadir por el estrés. «Esa teoría de que que los españoles trabajamos más horas porque somos menos eficientes, por mi experiencia, es totalmente errónea», sostiene Juan. Amantes de la naturaleza y el deporte -en especial del ski-, son poco expresivos y muy patrióticos. Con buenos servicios públicos -«es de admirar cómo en invierno todo sigue funcionando perfectamente a pesar del tiempo y la nieve»-, la conclusión sí remite a los tópicos: «El país es muy seguro y se vive muy tranquilo». Mucha bicicleta, tranvías, metro, coches eléctricos... ¿Y frío? «No es tanto como esperaba, Oslo tiene un clima continental y quitando algunas semanas que bajamos de -10, con un buen abrigo no tienes problemas». Le ha sorprendido más la luz: «Es curioso cómo varía, en invierno vives prácticamente de noche y en verano prácticamente de día. Y no sé cual es la razón de que no haya una persiana en todo el país».

También tiene contras un país en el que es difícil dar con alguien que no domine el inglés: «Los precios, casi todo es dos o tres veces más caro que en España». Paga 750 euros de alquiler al mes en un piso compartido, aunque cierto es que los sueldos son acordes con los elevados precios. Son altísimos en materia alcohólica: «Una caña, aquí son de 40 cl., cuesta ocho o nueve euros y las copas son carísimasy muy escasas». Los impuestos al alcohol son muy altos y solo la cerveza se puede adquirir en supermercados, el resto en licorerías y en horarios restringidos. «De lunes a viernes a partir de las 20 horas, los sábados a partir de las 18 y los domingos, festivos y días de elecciones no venden en ninguna tienda».

Frecuentan el botellón casero los noruegos, que no son en absoluto de buen yantar. Para Juan lo peor de la experiencia está en la comida: «Aquí comen poco, mal y caro». No es raro que empaquete en la maleta chorizos, jamón, queso y comida de la abuela... Y por mucho tiempo. «De momento estoy contento aquí y el proyecto dura hasta 2021», relata, y explica que no hay planes de mudanza y que Asturias no es un objetivo a corto plazo. «Tengo clarísimo que como en Asturias no se vive en ningún lado y espero que algún día pueda volver, aunque sea para jubilarme».

De momento, seguirá disfrutando de un país que le ha permitido «esquiar sin parar todo el invierno» y que ahora con el buen tiempo le descubrirá otras bellezas. «Este mes viene mi novia y haremos un viaje por todo el Sur de Noruega, donde hay paisajes y fiordos impresionantes. Y aún tengo pendiente ir al Norte a ver auroras boreales, algo que tienes que ver al menos una vez en la vida».