Asturianos por el mundo

«Los hermanos béticos no nos fallarán»

Alberto Valle y Piti Ruiz animando desde Manhattan.
Alberto Valle y Piti Ruiz animando desde Manhattan.
  • Alberto Valle y Piti Ruiz apoyarán al Sporting desde su apartamento neoyorquino | «Desde hace un mes, en esta casa no se habla de otra cosa», explica #esta pareja de gijoneses emigrados hace seis meses a Manhattan

Dicen que en las calles de Nueva York puede verse cualquier cosa y Piti Ruiz (química, 37 años) da fe, porque, hace pocos días, se cruzó con «un hombre que llevaba cuatro ratas sobre los hombros. Una era blanca, otra azul, otra rosa... Y ya no pude seguir mirando», cuenta esta gijonesa que emigró a Nueva York junto con su marido, Alberto Valle (economista, 36), hace seis meses y no completos, porque se han escapado a Asturias en Navidades y Semana Santa.

En la ciudad de los rascacielos, ellos han elegido un apartamento en un noveno piso de un edificio de 25 plantas en el corazón de Manhattan.

Allí se han instalado mientras Alberto pone en marcha una oficina dedicada a la consultoría financiera rodeado de españoles y ella aprovecha para perfeccionar su inglés en unas clases a las que «acuden, sobre todo, coreanos y japoneses». Unos compañeros de pupitre con los que, a veces, si se animan, quedan para tomar algo al salir. «Aunque, en Nueva York, no hace falta dominar el inglés si vienes en plan turista, porque hay un montón de hispanos y todo el mundo habla español».

Eso sí: toda esa rutina se altera a medida que se va acercando el sábado y Alberto «empieza a planificar el fin de semana en función del partido del Sporting», el equipo de los amores de esta pareja que ya no puede «con los nervios» de cara al partido de mañana por la tarde.

«En esa casa, hace un mes que no se habla de otra cosa. En cualquier momento, sale la conversación. Y, de hecho, Alberto se sabe todas las combinaciones posibles de los que tienen que hacer los demás equipos y sueña con el partido del Betis», explica Piti, que, al igual que su marido, es «sportinguista de cuna porque en casa todo el mundo lo es. Es que ni se te ocurre ser otra cosa, vamos».

Así que esta pareja se conoció en Madrid, donde él estudió la carrera y ella un máster, no pudo hacer otra cosa más que enamorarse y empezar a quedar para ver los partidos en el Bar Nalón, en Moncloa, templo para cualquier sportinguista que se precie en la capital, y arrastrar ahora también con ellos la pasión rojiblanca hasta Garment District, también conocido como el ‘Distrito de la Moda’, entre la Quinta y la Novena Avenida, limitando con Madison Square Garden y el Empire State. Y a una no se le ocurre mejor lugar para ver el encuentro contra el Villareal a las 13.30 hora local si exceptuamos El Molinón.

Ya está todo planeado: «Lo veremos en casa por cable. Y, si no lo emiten por la tele, a través de una clave que te dan para verlo en internet. Con cerveza, vino, una tortilla y unos embutidos, porque hemos encontrado algunas tiendas en la que venden productos españoles. Una de ellas, incluso tiene queso de La Peral y de Pría bastante asequibles. Eso sí: del jamón olvídate porque está a precio de pelo de camello».

Y por si tanta «agitación» no fuese suficiente, les acompañará un amigo de Getafe, otro de los equipos que se juegan el ser o no ser, el todo o la nada, el blanco y el negro, en una jornada que promete ser agónica y trepidante.

Y, si bien es cierto que hubiesen preferido que el colega fuese verdiblanco, no llegará la sangre al río: «Los sportinguistas estamos acostumbrados a sufrir y la esperanza es lo último que se pierde, así que nos vamos a mantener en Primera. Por lo menos, desde aquí tendrán todo nuestro apoyo». Porque, como ya dijo el míster, los guajes están tocados, pero jamás hundidos. Así que, si usted anda mañana por Manhattan y ve a dos sportinguistas dando botes de alegría por la calle ataviados «con la equipación de Ronald McDonald» -el último regalo de Reyes de Alberto, que viste finde sí y finde también- no se extrañe: todo puede pasar. En Nueva York y a la vera del Piles. La apuesta que llega desde el país de los sueños cumplidos es optimista: «Gana el Sporting 2-0. Marcan Jony y