http://static.elcomercio.es/www/menu/img/asturianos-por-el-mundo-desktop.jpg

«Espero que Donald Trump no llegue a cumplir los cuatro años de presidencia»

Pablo Bles vive en Boulder, Colorado.
Asturianos por el mundo

Casado con una estadounidense, Pablo Bles se dedica al desarrollo de software | «No soy muy de playa, pero sí que echo de menos ir a pasear por el Muro por la noche»

M. F. ANTUÑA

Pablo Bles nació en Madrid en 1984, pero a los cinco años llegó a Asturias para quedarse. Gijón y Llanera fueron sus territorios vitales hasta que en 2013 tomó rumbo a Colorado, en Estados Unidos. «Me dedico al desarrollo de software. Empecé a trabajar de programador en La Felguera y continúo en la misma profesión aquí en Estados Unidos», explica este deportista nato casado desde hace seis años con una estadounidense que disfruta practicando escalada y ciclismo de carretera.

Su llegada a Estados Unidos tiene mucho que ver con el amor. «Un día mi mujer presentó la oportunidad de mudarnos y cambiar de aires. Ella es americana, nacida aquí en Boulder, y después de unos años en España empezaba a echar de menos su tierra. Al estar casados yo tenía acceso a sacar el Green Card, un permiso de residencia y trabajo permanente», explica. Fue en enero de 2013 cuando hicieron el petate. Entonces, la situación laboral no era en España como para tirar voladores. «Para ella era difícil encontrar un empleo relacionado con sus estudios, y yo como programador tenía un trabajo bastante estable, pero las condiciones laborales y económicas no eran ideales. Nos informamos y vimos que las oportunidades aquí parecían lo suficientemente buenas como para correr el riesgo de venirnos e intentarlo». Lo hicieron.

Allí están, en Boulder, Colorado, una extraña rareza en los Estados Unidos. «Tiene el sobrenombre de 'Fit City' (La ciudad en forma), apenas hay obesidad y el estilo de vida es famoso por ser saludable y activo», explica. Se encuentra al pie de las Montañas Rocosas y atrae a deportistas profesionales de todo el país que buscan entrenar en altura. «Eso, junto con un clima seco y soleado, promueve que sea una ciudad muy activa, con muchas oportunidades de hacer todo tipo de actividades al aire libre durante todo el año», revela.

Además, el principal campus de la Universidad de Colorado está allí. «Cuenta con unos 30.000 estudiantes, lo que promueve un gran espíritu emprendedor y también atrae a grandes empresas como Google, Twitter, Centro Nacional de Investigación Atmosférica, etc», explica Bles, que detalla que Colorado es, como el resto de EE UU, un lugar diverso. «Gran parte del estado está formado por ciudades muy conservadoras y por zonas rurales que se dedican principalmente a la ganadería. Denver, la capital, y Boulder son excepciones; ciudades más progresistas y con un gran sector tecnológico que atrae a profesionales de todo el país».

Sostiene Pablo que el sueño americano existe. «En los años que llevo aquí mi trabajo ha sido valorado, he tenido la oportunidad de cambiar de empleo cuando he querido y haciendo las cosas bien, siempre aparecen nuevas oportunidades», explica. Añade que en el sector tecnológico las condiciones laborales son bien distintas. «Para empezar, los sueldos son mucho mejores. Los buenos profesionales están muy valorados, y las empresas hacen todo lo posible por cuidar a sus empleados». En definitiva, «se trabaja duro», sí, pero hay premio. Tiene pegas, y el seguro médico es una de ellas: «Hay muchas desventajas respecto a la sanidad pública de España».

Por lo demás, todo bien. La gente es abierta, es fácil hacer amigos y está feliz, aunque Trump no ayude. «En Boulder hay una gran oposición a Donald Trump», dice. Y va más allá: «Muchos amigos tienen la perspectiva de que Trump genera una imagen vergonzosa del país, lo cual comparto. Yo, personalmente, mantengo la esperanza de que no llegue a cumplir los 4 años de presidencia».

Añora la familia y la comida, salir con los amigos, comer pescado y marisco y ahora que es verano, alguna cosilla más. «Siempre me ha gustado ir a la Semana Negra en verano, quizás esa sea mi fiesta favorita. No hay nada que se asemeje por aquí. No soy muy de playa, pero sí que echo de menos poder ir a pasear por el Muro por la noche».

Con una casa recién comprada, sus planes de futuro están en Estados Unidos. «Sí que hemos hablado de volver a Asturias en un futuro más lejano, o de pasar algunos meses y trabajar de manera remota, pero por el momento estamos contentos aquí».

Fotos

Vídeos