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«Quería vivir en la cuna del rock»

Diego Avello, durante su actuación en el Texas Rock Fest de Austin./
Diego Avello, durante su actuación en el Texas Rock Fest de Austin.

Diego Avello lleva la música en las venas y lucha por hacerse un hueco en Austin | Vivió de cerca la catástrofe del huracán que arrasó Houston y quedó impresionado viendo cómo «todo Texas se volcó en ayudar»

LAURA SAIZ

Diego Avello (Cangas del Narcea, 1975) es un rockero auténtico, de esos que tienen la 'chupa' de cuero como uniforme. Se fue de Asturias con 26 años y, desde entonces, no ha parado de moverse y trabajar. Primero lo hizo en Madrid compaginando su afición por la música con su empresa que organizaba viajes de aventura en 4x4 por África; la misma que decidió cerrar para «echar la guitarra al hombro y partir rumbo a Los Ángeles». Allí estuvo solo tres meses antes de partir a México, donde pasó tres años. Pero su meta la tenía clara: «Quería vivir en la cuna del rock y eso es Austin (Texas)». Y desde entonces, ha hecho de la ciudad estadounidense su hogar.

Los comienzos suelen ser difíciles, más cuando estás lejos de casa y con un sueño por cumplir debajo del brazo. «Este es un país en el que hay muchísima competencia, tienes que moverte y ser perseverante». Diego 'Bull' Avello, como le conocen sus fans y amigos, admite que su sobrenombre viene precisamente por eso, por la constancia, y «porque mido dos metros». Eso sí, en el país de las oportunidades no siempre se pasa bien. Por suerte para él, «el carácter asturiano me ayuda a seguir adelante en las buenas y en las malas». Como dice su canción 'Road Less Traveled' -'El camino menos transitado'- y que en la primera frase aclara de dónde viene: «Nací en Asturias, en una ciudad pequeña, pero dura».

Aunque admite que en «Estados Unidos a los artistas nos tratan mejor» y continúa: «Aquí la música está presente en todo, hasta en los supermercados te puedes encontrar conciertos en acústico». Pero en un sector donde la demanda es tan amplia, la oferta es equivalente y eso hace que sobrevivir como artista sea más complicado de lo que parece.

«Hablar inglés y español, lejos de ser un impedimento, es un plus en mi carrera», confiesa entusiasmado. «Los conciertos tienen que ser un espectáculo si quieres ir por delante. Mi 'show' es bilingüe: la mitad la canto en español y la otra mitad, en inglés», y si algo tiene claro es que quiere mantenerse en «la cresta de la ola, lo máximo posible».

Aunque está lejos, Diego Avello celebró el Día de Asturias como se merece: «Recordando la 'tierrina' y a mi gente». Dice que de vez en cuando hasta se atreve «y escancia algo». No pierde las costumbres, «que luego si no la familia...», admite entre risas. Y claro, con un océano de por medio, «el choque cultural es grande», pero él confirma tajante que «mi deseo es quedarme aquí, pero tengo que renovar el visado y, desde que Trump está en el poder, se han reducido mucho los procesos burocráticos para obternerlos. Está por ver qué pasará el año que viene».

Lo que cuenta es cómo se vivieron en el estado tejano las inundaciones de Houston: «Al principio mandan alarmas en forma de mensaje de texto a todos los ciudadanos, y advierten por la televisión, y claro, te parece una exageración, pero cuando ves la situación, te impresiona aún más cómo la gente se volcó para ayudar: desde los servicios militares hasta los panaderos. Todos enviaban dinero o provisiones. Austin se convirtió en una ciudad refugio, y eso que no es muy grande». Tanto él como su banda no quisieron quedarse atrás y se han presentado voluntarios para ofrecer conciertos con los que recaudar fondos. «Es inevitable respirar un aire de tristeza y de preocupación, pero es sorprendente el apoyo, la unión hace la fuerza», dice. A él solo le queda seguir conquistando escenarios, eso sí, «antes de salir, miró la cruz de Asturias que tengo tatuada, y salgo con las pilas cargadas».

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