El Comercio

Goteras en el corazón del HUCA y celadores bajo los paraguas

Un celador lleva a un paciente a una ambulancia.
Un celador lleva a un paciente a una ambulancia. / E. C.
  • «Es una vergüenza que muchos de los enfermos tengan que salir del hospital por lo que fue concebido como una salida de emergencias, lo que los condena a mojarse y a que los celadores tengan que tirar de paraguas y chubasquero para poder trasladarlos hasta una ambulancia»

El agua vuelve a causar problemas dentro y fuera del HUCA, donde llueve sobre mojado, porque cualquier paciente que llegue estos días a la zona conocida como el 'atrio' -el corazón del centro hospitalario- tendrá que sortear las advertencias de 'Precaución: suelo mojado'. Y no porque los servicios de limpieza acaben de realizar su labor, sino por las goteras que no dejan de caer y que son recogidas en cubos colocados a tal efecto en el suelo, tal y como ayer denunciaron el Sindicato de Médicos del Principado (Simpa) y el de celadores y personal no sanitario (Sicepa), que explicaron que estos lodos vienen «todavía» de la tormenta veraniega que a principios del pasado mes de agosto inundó el área y cuyas filtraciones «aún no se han solucionado».

Solo seis días después de aquella tormenta, y cuando todavía se podían ver las manchas de humedad, La Cadellada volvía a achicar agua tras la rotura de una tubería general de suministro en la zona de habitaciones más próxima al atrio, donde el agua corrió a borbotones, una vez más, hospital abajo, cayendo por paredes, techos e, incluso, anegando aseos. Fueron seis plantas las afectadas (desde la quinta hasta el sótano) y varios los pacientes que tuvieron que ser trasladados al entrar agua en sus habitaciones.

Pero es que no solo el interior del HUCA sufre los rigores del primer temporal del invierno, sino que, como advirtió Francisco Menéndez, portavoz del Sicepa, «es una vergüenza que muchos de los enfermos de alta, además de los que acuden a consultas o a pruebas diagnósticas, tengan que salir del hospital por lo que fue concebido como una salida de emergencias, lo que los condena a mojarse y a que los celadores tengan que tirar de paraguas y chubasquero para poder trasladarlos hasta una ambulancia».

Y si Menéndez considera «lamentables» las condiciones en las que el personal está trabajando mientras que el Principado se dedica a vender humo», el portavoz del Simpa, Ángel Colmeiro, lamentó que la reunión, ayer, de la Mesa Sectorial de Sanidad, concluyese con «una propuesta insuficiente» por parte del Principado sobre la carrera profesional.

Y eso porque el Servicio de Salud del Principado está dispuesto a reabrir el encuadramiento de la carrera y desarrollo profesional, aunque solo en el primer tramo. La incorporación al pago de este plus retributivo quedó suspendido en 2010 y ahora el Simpa exige la reapertura de todos los tramos de carrera y su actualización tras cuatro años de congelación.