El Comercio
Los usuarios del HUCA se toman los desperfectos con humor- "Una gotera, un árbol"

vídeo

El HUCA instaló árboles debajo de las goteras del atrio. / E. C.

Personal del nuevo HUCA, ofendido por la acusación de sabotaje de Matallanas

  • Se reunirán hoy con el gerente del hospital, al que exigirán explicaciones sobre el supuesto boicot

Ofendidos, soliviantados y cabreados. Así están los trabajadores del nuevo HUCA un día después de que el gerente del Área IV, Manuel Matallanas, diera a entender que algunos de los fallos y problemas acaecidos en los edificios de La Cadellada, en particular la inundación del verano pasado, pudieron haber sido provocados. «Es indignante que tengamos que aguantar que nos acuse de boicot», se quejó la presidenta de la Junta de Personal del HUCA, Ramona García. Los trabajadores niegan que haya habido sabotaje e instan a Matallanas a que «si tiene pruebas, las lleve al juzgado».

Tal es el cabreo del personal que han convocado para hoy una rueda de prensa en las instalaciones del hospital para «hablar de todos y cada uno de los fallos que hay en este centro». Hablan, tal y como ya avanzó EL COMERCIO, desde falta de ropa en las habitaciones hasta retraso en la llegada de las comidas por «problemas con los robots». Previamente, los representantes sindicales se reunirán con Matallanas al que exigirán que «explique que quiso indicar cuando habló de un supuesto sabotaje», en referencia a las declaraciones del miércoles, cuando el gerente afirmó que en las inundaciones de agosto se habían detectado irregularidades como grifos abiertos o váteres atascados.

Desde el Sicepa, su responsable, Francisco Menéndez, calificó de «lamentables» las declaraciones de Matallanas, al que piddió que «se retracte, ya que puso en duda el honor de los trabajadores». Por su parte, Ángel Colmeiro, del Simpa, aseguró que «hasta donde yo sé, no tenemos el don de provocar la lluvia» y atribuyó la inundación a fallos en la estructura del HUCA.