El Comercio

«El éxito escolar, incluso con recortes, se debe al esfuerzo del profesorado»

Enma Rodríguez, en un aula del colegio público La Gesta, en Oviedo.
Enma Rodríguez, en un aula del colegio público La Gesta, en Oviedo. / MARIO ROJAS
  • «En un contexto preelectoral es difícil saber qué va a pasar con la LOMCE, pero si siguen apretando las tuercas, preveo movilizaciones»

  • Enma Rodríguez Presidenta de la Junta de Personal Docente no Universitario

Enma Rodríguez (La Felguera, 1965) es maestra de Primaria y ha ejercido la docencia en colegios de Avilés, Oviedo, Alto de Aller y la localidad samartiniega de El Entrego. En esta última, en El Coto. Desde el pasado lunes, día 2, ocupa la presidencia de la Junta de Personal Docente no Universitario, que representará en los próximos cuatro años a más de 10.800 profesores de la escuela pública. Su candidatura -presentada por SUATEA, sindicato del que forma parte- fue la única que concurrió, sin obtener ningún voto en contra.

Hay casi 11.000 docentes en la pública. ¿No le da vértigo el cargo?

Sí, pero no es responsabilidad de una única persona. Ocupo la presidencia, pero la junta está compuesta por más organizaciones sindicales, muchos sentires y cuestiones ideológicas distintas. Seré la portavoz, pero las decisiones se tomarán colectivamente.

A menudo se habla de que en educación se trabaja con improvisación, con precariedad... ¿Qué visión tiene del sector en Asturias?

Tenemos muchos problemas que ya existían hace bastantes años y con la crisis y los recortes se han ido agudizando. Hablo de las infraestructuras de los centros, donde hay alumnos recibiendo clase en barracones y otros han sido trasladados porque su colegio está por arreglar. Tenemos un profesorado de los más envejecidos de España y una plantilla cada vez más menguada, con 1.500 profesores menos que en 2008, cuando la renovación tiene que ser una dinámica necesaria. Pero como todos los que llegan son interinos y no tienen posibilidad de estabilizar su empleo, no se puede llevar a cabo. Y aumentan los horarios, los alumnos por aula...

Dice que se avecinan meses duros. ¿Prevé movilizaciones?

Quiero ser prudente, porque es difícil de prever en un contexto preelectoral, donde hay grupos políticos que hablan de derogar la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE). Pero si siguen apretando las tuercas con un plan de estabilización que reducirá el peso de la educación en el PIB del 4,1% al 3,9%, cuando antes de la crisis estábamos en el 5% y los recortes consiguientes, podría ser necesaria la movilización para defender las condiciones laborales y la enseñanza pública.

Se incorpora a la presidencia cuando está en vigor la LOMCE en Primaria. ¿Cuáles han sido los efectos?

El comienzo de curso fue bastante caótico y hubo muchas quejas, puesto que el currículo se aprobó el último día de agosto. Los profesores se incorporaron a los centros teniendo que elaborar programaciones con leyes distintas según el curso (la ley entró en vigor en primero, tercero y quinto), sin conocer los criterios y con horarios distintos según la materia.

¿Y cómo va la aplicación ahora?

Se juega muchísimo con la buena voluntad del profesorado. Con todos los recortes y falta de apoyo, las cosas salen tan bien y se obtiene una tasa de éxito escolar tan buena por el esfuerzo de los docentes. Además de hacer cursos para conocer las programaciones, organizaron grupos de trabajo para, colectivamente, sacar el curso adelante y que tenga la menor incidencia en el alumnado. Y en un momento en el que hay cada vez más críos en clase, en que no se pueden desdoblar grupos y en que no se ponen los medios necesarios en la atención a la diversidad, se lo curran quedándose hasta tarde. Eso no se tiene en cuenta, no se paga, y la gente debería saberlo.

Este año hay oposiciones al cuerpo de maestros. Salen 158 plazas que los sindicatos creen insuficientes y sin puestos en todas las especialidades. ¿Cuántas harían falta?

Se tienen que cubrir el 100%.

Sí, pero la ley no lo permite.

Es verdad, pero la tasa de reposición del 50% no hace más que influir en la disminución de la plantilla. Si el año pasado hubo más de 300 jubilaciones y sólo se cubren 158, la plantilla mengua. La tasa de reposición se calcula a escala global en función de todo el empleo público que se puede crear en Asturias. Si en otros ámbitos no va a haber convocatorias, es responsabilidad de la consejería sacar esas plazas e incorporarlas a Educación. No las estamos quitando.

Al hablar de cubrir el 100%, ¿se refiere a los 1.500 puestos perdidos?

Sería lo ideal, pero la renovación no puede hacerse en un solo curso. Ahora bien, lo que se está planteando no es avanzar, sino seguir retrocediendo. Queremos recuperar el 100% de las jubilaciones del año pasado.

Advierten de que la convocatoria provocará un 'efecto llamada' de opositores de otras autonomías. -Sabemos que hay convocatorias de maestros en Cantabria, con 60 plazas, Andalucía y Madrid. Y también en Galicia y el País Vasco, pero allí está el handicap del idioma.

Los asturianos se sienten desprotegidos porque en la comunidad no hay medidas que los protejan, mientras que en otras, sí.

La junta aún no se ha reunido y no hay posición al respecto, pero le diré la mía. No les falta razón. En otras comunidades hay pruebas sobre la cultura de la autonomía o listas preferentes que favorecen a su propio profesorado. Venir a Asturias, presentarse y terminar la primera prueba es garantía de entrar en la lista de interinos. Hacen falta medidas que protejan su experiencia.

La protección de este colectivo es otro de sus objetivos.

La mayoría de las resoluciones de la junta han ido dirigidas a reducir la tasa de interinidad, del 25%. Buscamos que sea la mínima y las plantillas estén cubiertas con funcionarios de carrera, con derechos y estabilidad.

La LOMCE entrará en vigor el próximo curso en ESO y Bachillerato. Hay docentes que alertan de que se verán seriamente perjudicados.

Sí, la aplicación de la ley perjudica a algunas especialidades, como las artísticas, Música, Filosofía, lenguas clásicas... Su peso curricular se reduce a la mínima expresión.

«La educación como negocio»

El problema es el currículum.

Prioriza unas asignaturas frente a otras. Da más peso a materias como Lengua, Matemáticas, iniciación al Espíritu Emprendedor..., más instrumentales que las de pensar. Tiene que ver más con una concepción mercantilista de la educación y, a su vez, tiene una gran carga ideológica.

Explíquese.

Ésta es una opinión personal. Vamos a un modelo neoliberal en el que se quiere hacer negocio de la educación, dando facilidades a los centros privados en detrimento de los públicos. La LOMCE plantea la posibilidad de hacer rankings, lo que determinará el presupuesto de cada uno. Se dice que se dará opción a que los padres elijan centro, pero será al revés. Y el currículum desarrolla ciertas construcciones mentales en todo este sentido. El espíritu empresarial, la competitividad, la política del esfuerzo genera individuos exclusivamente responsables de ellos. Rompen el papel histórico de la escuela pública como compensador de desigualdades.

La consejería ofrecerá Asturiano y Cultura Asturiana como materias de libre configuración.

Desconocemos el currículum. Supongo que Llingua aparecerá como una optativa más. No creo que vayan a aceptar que sea una asignatura espejo, con la alternativa de Cultura Asturiana, como sucede en Primaria.

En esta etapa hay padres que preferían un segundo idioma.

Plantear en Primaria un currículum con optativas tan abiertas como en Secundaria me parece que es desconocer las necesidades de niños tan pequeños. No podemos extrapolar a sus seis años los requisitos del mundo laboral. Necesitan su espacio para desarrollarse, aprender a su propio ritmo. Los abrumaríamos y crearíamos más problemas que soluciones.

¿El asturiano no los genera?

En absoluto. Que se expresen en su lengua materna facilita su adaptación.

¿Cree que Wert aceptará la especialidad docente de asturiano?

No debería de tener problema. Basta que aplique lo que dice la LOMCE, que avala la presencia de lenguas no oficiales en el currículum como materias de libre configuración, al decreto de especialidades.

Le preocupa que la nueva ley conlleve una menor democracia interna en los centros.

Sí, porque a las direcciones se les dan potestades que no van a tener que compartir con el profesorado y éste se puede encontrarse en una situación de mayor indefensión.