El Comercio

9,4 millones de euros en expropiaciones

Fomento gastará 9,4 millones de euros en expropiaciones para el nudo ferroviario
  • El nuevo nudo ferroviario de Asturias ocupará 36 hectáreas y cambiará el paisaje de Villabona | El 'escalextric' tiene 29,1 kilómetros de nueva vía y no estará listo antes de 2020. El ruido para el vecindario y la necesidad de vertederos son sus principales perjuicios

El Ministerio de Fomento quiere desatascar la saturación que sufre la red ferroviaria asturiana en su corazón, el nudo de Villabona, donde cada día se cruzan 112 circulaciones de Cercanías, 33 mercancías, 10 trenes de Larga Distancia, 4 regionales y uno de mantenimiento. La próxima apertura de la variante de Pajares y la línea de alta velocidad Valladolid-León reducirán los tiempos de viaje en tren a Madrid y, en consecuencia, aumentará la demanda de conexiones con la capital. El atasco en el cruce de Villabona a duras penas podrá soportarlo.

El estudio que Fomento sometió el jueves a información pública tiene por meta superar este cuello de botella. Para ello boceta duplicaciones de vía, túneles y viaductos, una cirugía que entre troncos y ramales aportaría 29 kilómetros de nueva vía, gran parte de ellos en túnel o viaducto. El proyecto reduce en 2,44 kilómetros la distancia ferroviaria entre Oviedo y Gijón y estima en unos 4 minutos y 20 segundos el tiempo que ahorrarán los trenes entre ambas ciudades.

El plan eleva la categoría de la red ferroviaria a la de «altas prestaciones» sin resolver la entrada del AVE a Gijón y Avilés. El ministerio licitó los primeros análisis sobre el tramo de alta velocidad Pola de Lena-Gijón a finales de 2008; lo que ahora presenta es un trabajo intermedio y los trámites aún pendientes impiden transformarlo en obras antes de 2019. Los expertos consultados entienden que la envergadura de la reforma exige de un tiempo de construcción mínimo de 24 meses, lo que aplaza toda puesta en servicio al menos hasta finales de 2020. La llegada del AVE en sentido estricto, si finalmente se aborda, tendrá que esperar todavía más.

El paquete de actuaciones en el medio de esta nueva 'Y' ferroviaria consta de dos ideas para mejorar el trazado Oviedo-Gijón y cuatro para el ramal hacia Avilés. El lote incluye además dos soluciones a la playa de vías de Lugo de Llanera, una mejor conexión para la línea de mercancías Tudela Veguín-Lugo de Llanera, además de duplicar la vía entre Nubledo y La Rocica. La inversión total oscila entre los 508,5 millones y los 395,6 según la combinación por la que se opte. Los técnicos otorgan la mejor valoración a una que estiman en 469,5 millones.

La cirugía es ambiciosa y transformará el paisaje de la zona, dominado ahora por praderas y fincas. La alternativa con más puntos apuesta por ejecutar en el entorno de Villabona una variante específica para los tráficos de Oviedo-Gijón; es una infraestructura con 9.043 metros de longitud, ramales incluidos. La franja de territorio a ocupar suma 19,6 hectáreas. Para la rama de Villabona hacia Avilés proyecta un tronco principal de 8,9 kilómetros que alcanza los 12.928 metros si se le agregan los ramales. La ocupación del territorio se le supone en los 16,6 hectáreas. Ambas trazas conforman una suerte de 'Y' que en total consumen cerca de 36 hectáreas de suelo.

A todo ello hay que agregar el espacio que exige duplicar 5.150 metros de vía entre Nubledo y La Rocica y la nueva conexión de dos kilómetros con la línea de mercancías Tudela de Veguín-Lugo de Llanera. La ampliación de la red ferroviaria así esbozada conlleva la expropiación de 691.324 metros cuadrados en el nudo de Villabona y otros 148.887 más en las inmediaciones del eje Nubledo-La Rocica. Las fincas incautadas ocupan así un área que equivale a 118 veces el césped de El Molinón.

Las enajenaciones se practicarían sobre terrenos de Avilés, Corvera de Asturias, Llanera y Gijón. Hay viviendas señaladas en rojo para su demolición y se pretende el sacrificio de 74.990 metros cuadrados de suelo urbano. Los técnicos contratados consideran que para compensar a todos los que perderán sus parcelas, fincas y viviendas el ministerio deberá desembolsar 9,36 millones de euros.

El informe ambiental del proyecto subraya entre las principales afecciones a considerar el ruido provocado por el tráfico nocturno, que excederá los límites legales para quienes vivan en 67 chalets, bloques y pisos cercanos. Para paliar el inconveniente, el documento propone el despliegue de 21 pantallas anti-ruido. Los ingenieros han identificado además 30 cauces fluviales dentro del área de trabajo. Son arroyos y ríos próximos a las nuevas plataformas o que discurren bajo los viaductos esbozados.

14 vertederos

Entre los riesgos ambientales reconocidos uno no menor es el problema para localizar vertederos donde depositar el excedente de tierras que provocará la ejecución de los túneles propuestos.

En la alternativa con mejor valoración, la rama para el sentido Gijón-Oviedo consta de cuatro túneles con una longitud total de 2.745 metros. Su homóloga con Avilés contiene siete túneles, con una longitud total de 6.144 metros. La perforación de estos pasos unida al resto de actuaciones provocarán una acumulación de tierra, balasto y materiales extraídos de unos tres millones de metros cúbicos. Es un sobrante de consideración, y cuyo depósito no tiene fácil encaje. Desplazarla en camiones lejos del lugar dispararía más los costes y las praderas que dominan el territorio tienen usos que conviene preservar.

Los ingenieros se pusieron en contacto con el Instituto Geológico Minero, en busca de minas y canteras abandonadas, susceptibles de acoger el material excedentario. Las pesquisas no dieron resultados favorables. Para desbloquear la cuestión, el informe ha echado del ojo a 14 parcelas próximas a las futuras vías. A juicio de los técnicos su ocupación con los materiales excendentarios es la que menos perjuicios causaría. Las parcelas, vaguadas y fincas ofrecen 795.070 metros cuadrados de superficie, y tras depositar en ella las mezclas de tierra, roca y residuos, se procuraría su adecuación mediante cubiertas vegetales.

Además de expropiaciones y diseños, el plan de obra que bosquejan los documentos contempla varios hitos. La unión de la línea de mercancías con el triángulo ferroviario de Villabona exige por ejemplo ejecutar un nuevo viaducto sobre la A-66, la autovía que más tráfico soporta en la región. La actuación culmina en la playa de vías de Lugo de Llanera, que será ampliada con un nuevo eje. La medida obligará a demoler la actual estación y el edificio aledaño, para su posterior reconstrucciones en las proximidades. La estación de Villabona se conservará sin más cambios que una reordenación de sus vías. Respecto a la de Cancienes, sí se prevé la necesidad de echar abajo todo o parte del edificio, lo que obliga a negociar con la Consejería de Cultura, dado que está incluida en el catálogo de bienes patrimoniales.

El 'escalextric' a ejecutar precisa también una alimentación energética suplementaria. Para reforzar el fluido eléctrico, se proponen la construcción de dos nuevas subestaciones, una en la propia estación de Lugo de Llanera, la segunda en una parcela de 4.000 metros cuadrados en el polígono de Cancienes.