Personal del Serida realizará hoy en Gijón la necropsia de la osa hallada en Belmonte

  • En los últimos años, estas necropsias las venía realizando Juan Francisco García Marín, catedrático de la Facultad de Veterinaria de León, pero hace tiempo que surgió una fuerte polémica porque las organizaciones ecologistas ponían en duda la fiabilidad de las investigaciones realizadas, especialmente con los dos osos hallados muertos en Quirós y Guardo (Palencia)

Por primera vez, la necropsia de un oso pardo cantábrico no será realizada en la Facultad de Veterinaria de León, sino que se practicará hoy en el Centro de Biotecnología Animal que el Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (Serida) tiene en Deva (Gijón). Así lo indicó ayer el Fondo para la Protección de los Animales Salvajes (Fapas), que cita informaciones ofrecidas por técnicos de la Administración asturiana. En concreto, la necropsia que se realizará en Gijón será la de la osa encontrada muy grave en una cabaña de la localidad de Balbona, en el concejo de Belmonte, y que a los pocos días murió cuando era tratada en un centro veterinario de Oviedo.

En los últimos años, estas necropsias las venía realizando Juan Francisco García Marín, catedrático de la Facultad de Veterinaria de León, pero hace tiempo que surgió una fuerte polémica porque las organizaciones ecologistas ponían en duda la fiabilidad de las investigaciones realizadas, especialmente con los dos osos hallados muertos en Quirós y Guardo (Palencia). El catedrático planteó la posibilidad de que esos plantígrados fallecieran a causa de peleas con otros osos, lo que causó la críticas de los conservacionistas, «dados los estados físicos que presentaban los animales».

El Fapas indica que en el caso de la osa hallada en Belmonte, «resulta evidente que la ausencia de heridas confirma que en su deterioro físico ha podido influir alguna enfermedad, pero al mismo tiempo no es posible descartar un proceso de envenenamiento».