La línea de alta velocidad entre León y Valladolid «estará terminada en junio»

La ministra de Fomento, Ana Pastor, en la conferencia que dio ayer en León.

La ministra de Fomento, Ana Pastor, en la conferencia que dio ayer en León. / EFE / J. CASARES

  • Acorta el viaje a Madrid en una hora y funcionará «cuando los maquinistas estén formados», afirma Pastor. Las obras para eliminar el 'fondo de saco' empezarán en diez meses

Las obras para culminar la línea de alta velocidad Valladolid-León están «al 99%», a falta de rematar dos cambiadores de ancho y poner a punto el tendido eléctrico y la red de telecomunicaciones. Los trabajos «se van a terminar en junio, y a partir de ahí se tienen que formar los maquinistas, unos 200, ya con la vía puesta y los sistemas de seguridad». Así lo anunció ayer la ministra de Fomento, Ana Pastor, en una conferencia en la comunidad vecina.

En marzo la ministra aseguró que «antes del verano» el primer AVE recorrería la infraestructura, lo que situó las expectativas en las semanas previas al 21 de junio. El matiz introducido ayer desdibuja esa fecha y amplía levemente las posibilidades. En todo caso, el estreno comercial de la línea «va a beneficiar a León, a todos los ciudadanos, y a los que van a venir, y también a Asturias, Cantabria y el País Vasco», remarcó ayer Pastor.

Durante una primera fase, la infraestructura hará posible realizar el viaje Madrid-León en una hora y 53 minutos. La cartelera actual de Renfe Operadora no ofrece servicios para ese trayecto por debajo de las dos horas y 52 minutos. La comparativa entre ambos tiempos evidencia que, una vez puesta en servicio, la línea permitirá al Alvia Asturias-Madrid acortar en aproximadamente una hora la paciencia que exige a sus pasajeros. Es decir, que entre junio y julio, el mejor Alvia Gijón-Madrid se situaría en las 4 horas y 11 minutos, siendo el tiempo desde Oviedo unos 25 minutos más breve.

En su visita de marzo la ministra prometió regresar a León «en las próximas semanas» para presentar una solución a la estación provisional de la ciudad. La instalación se estrenó en 2011 en un 'fondo de saco' que penaliza con un rodeo de unos 20 minutos a los trenes Asturias-Madrid. Cumpliendo con su compromiso, Pastor expuso ayer en qué consiste su plan y con qué plazos lo madura.

«Hemos estudiado la solución; el objetivo es que la estación de León sea nexo de verdad entre Valladolid y Asturias, conservando su excelente ubicación en el corazón de la ciudad y aprovechando al máximo las obras ya realizadas», presentó la ministra, en una conferencia organizada por 'Diario de León'. El esquema pasa por una integración «que va a tener una longitud total de 1.145 metros», y cuya actuación fundamental es soterrar íntegramente el trazado ferroviario entre las avenidas de Palencia y Doctor Fleming. La propuesta permitirá así que el tren vuelva al recorrido pasante que hacía antes de 2011, eso sí, por debajo de la avenida Palencia, vía que separa la actual estación provisional y la vieja estación del Norte, hoy cerrada.

450 metros más

La ministra anticipó que su propuesta incluye la «ampliación del edifico actual en 450 metros cuadrados». El asunto convierte en definitiva una instalación levantada con carácter provisional, si bien la reforma permitirá habilitar en la cabecera Norte «un nuevo andén que dé servicio a dos vías pasantes hacia Asturias». Ana Pastor aseguró que «tenemos ya el estudio informativo y lo que tenemos que hacer es iniciar las obras». La ministra dio un paso más y aseguró que «estamos en disposición de iniciar la ejecución de los trabajos en diez meses», esto es, en marzo de 2016. Las obras para «una estación pasante en León» se completan con pasarelas peatonales y pasos superiores al norte de la capital, trabajos éstos que «se iniciarán a finales de 2015 o principios de 2016», agregó la ministra.

La titular de Fomento desveló que sus técnicos están además trabajando en un proyecto «para que haya doble vía» entre León y La Robla. Ahí es donde comienza la variante de Pajares, de la que Pastor reconoció que es «la obra más emblemática y ahorrará mucho tiempo», si bien lamentó que cuando se hizo cargo del departamento «no era un túnel, era un río; cuando hay agua puede ser una bañera pero aquello era un río».