El Comercio

Bachillerato por fin tiene currículo

  • La consejería publica el contenido definitivo de esta etapa, a quince días de que los institutos cierren por vacaciones

  • Los sindicatos critican que Asturias siga adelante con la aplicación de la LOMCE

Un día antes de que comience la investidura para decidir el nuevo Gobierno regional y 15 antes de que los institutos de Secundaria cierren por vacaciones, la Consejería de Educación publicó ayer el currículo de Bachillerato. Se hacen oficiales, de esta forma, los contenidos que deben regir esa etapa educativa a partir de septiembre, en aplicación de la LOMCE.

Hasta ahora, los equipos docentes habían estado trabajando en la planificación del curso basándose en borradores, que se esperaba que fueran definitivos, pero que eran simplemente borradores, y antes de la publicación definitiva podía haber modificaciones. Las hubo durante la tramitación, aunque de carácter menor, y en principio el texto que recogía ayer el BOPA no contiene sorpresas y mantiene las directrices de lo que será el nuevo Bachillerato. Porque el Consejo Consultivo ya había dado el visto bueno a algunas de las cuestiones más discutidas, como la supresión de la asignatura de Religión en segundo de Bachillerato.

Tal y como estaba previsto, el nuevo Bachillerato gana una hora de Primera Lengua Extranjera (pasa de tres a cuatro sesiones semanales), y mantiene Historia de la Filosofía en segundo curso, con tres horas semanales, para que todos los alumnos, defendió en su momento la consejera de Educación, Ana González, curse esta asignatura sea cual sea su opción de Bachillerato elegida. Y, como queda dicho, se oficializa el recorte de Religión, decisión que ha provocado la movilización de centros concertados y docentes de esta materia, que llevarán la cuestión a los tribunales.

Pero es que, más allá del contenido, el propio hecho de publicar este currículo ha enfadado a la comunidad educativa. A estas alturas del curso y tras el reciente relevo en el Ministerio de Educación, eran muchos los que confiaban en una paralización de la LOMCE en Asturias. De hecho, hay otras seis comunidades en España que aún no han publicado los currículo de Secundaria y Bachillerato esperando quizás esa decisión. Pero en Asturias «siempre nos adelantamos», lamentaba ayer Maxi Fernández, de FETE-UGT, que insistía en la necesidad de paralizar una ley que tiene muy pocos defensores.

Porque la publicación del currículo supone que «el Gobierno asturiano sigue adelante en la aplicación» de la nueva ley educativa, recogía el sindicato Suatea en un comunicado público. «Mientras los nuevos gobiernos de las diferentes comunidades, muchas de ellas gobernadas ahora por el PSOE, anuncian la no aplicación de la contrarreforma educativa, el Gobierno asturiano saliente, estando en funciones, sigue adelante en la aplicación de una ley nefasta para la escuela pública», critican. «Asombro y enfado», aseguran que les produjo ayer encontrar en el BOPA este currículo. El colectivo lanza críticas especialmente duras contra la propia titular en funciones de la consejería, Ana González, «que tanto quiso hacer creer estos tres años que era una feroz enemiga de la contrarreforma educativa» pero que ahora, aseguran, «se pone a aplicarla dócilmente en un contexto mucho más favorable ahora a su suspensión».

Gobierno en funciones

A todo ello se suma, recuerdan desde Suatea y desde UGT, el hecho de que el gobierno que aprueba estos contenidos es un ejecutivo en funciones, con «muy poca legitimidad», estando pendiente «la formación de uno que responda a la correlación de fuerzas que reflejaron las últimas elecciones», dice Suatea.

La publicación genera, por tanto, «descontento por este nuevo desmán de la consejería, empeñada en aplicar una ley que ya está prácticamente muerta, mientras hace dos meses sus representantes en el Consejo Escolar del Principado votaban, junto a la totalidad de sectores del mismo, de forma unánime, pidiendo a la Administración asturiana que no aplicase la LOMCE». Por su parte, la consejera siempre ha defendido que, pese a su oposición a la conocida como ley Wert, no estaba en su mano paralizarla.

Es este el segundo final de curso movido para la comunidad educativa asturiana. El año pasado, los centros de Primaria recibieron a última hora el currículo que regulaba los contenidos de esa etapa educativa. Criticaron los docentes las «prisas». Un año después, la situación se repite. «Y las prisas no son buenas para estos asuntos», advertía Maxi Fernández.