El Comercio

Oviedo, el concejo que más población perdió el año pasado

  • Registró 1.895 habitantes menos. Gijón, que había crecido en 2013, baja en 1.445

Ya son oficiales. El Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó ayer la evolución de la población por comunidades y municipios en 2014. Como ya había confirmado el Consejo de Ministros, Asturias, con 1.051.229 habitantes, fue la autonomía que más población perdió en términos porcentuales (-1%) con 10.527 ciudadanos menos. Y, en el desglose por concejos, Oviedo es la más perjudicada. A 1 de enero de 2015 registraba 221.780 vecinos, 1.895 menos que un año antes (-0.8%), una cifra que equivale a toda la población de Muros del Nalón. El municipio ovetense sigue sin invertir la tendencia, ya que en 2013 su censo contabilizaba una caída de 1.324 ciudadanos.

Gijón, que en 2013 había ganado 461 habitantes, también ve retroceder su padrón. En el municipio viven 274.290 personas, lo que supone un retroceso de 1.445 (igual que toda la población de Ibias) y un descenso del 0,52%. Tampoco queda exento el concejo de Avilés, que ve caer su población en 779 personas (-0,95%) hasta situarse en 80.880. Resulta significativo que, dentro de los municipios con más de 50.000 habitantes, Siero, que había ido aumentado su padrón en el último lustro, pierda también vecindario. A principios de año contaba con 52.191 ciudadanos, 189 menos (-0,36%) que doce meses atrás

Tristemente, también en las Cuencas prosigue la sangría. Mieres -con 40.338 habitantes- pierde 675 (-1,65%), mientras que Langreo, con 41.738, ve también descender su población en 665 (-1,57%). La caída poblacional es extensiva a toda Asturias. Solo cuatro municipios se salvan de este fenómeno.

Solo cuatro ganan vecinos

Se trata de Las Regueras, que gana 18 vecinos (0,94%) hasta sumar 1.934; de Santo Adriano, que vio crecer su padrón en 7 habitantes (2,73%) hasta llegar a los 263; de Carreño, en el que se empadronaron 4 más y cuenta con 10.704, y Muros del Nalón (1.883), en el que se registraron tres más (0,16%).

Porcentualmente, San Martín de Oscos (con 422 vecinos), tuvo el mayor descenso relativo. Perdió 22 habitantes, lo que, en relación a su población, implica una caída del 5,38%. Le siguen San Tirso de Abres (-5,02%), con 25 vecinos menos, y Yernes y Tameza (4,22%), que vio bajar su padrón en siete habitantes.

Ahora bien, más llamativa resulta la caída registrada en municipios con más de 10.000 habitantes como es el caso de Tineo y Lena. El primero, que cerró 2014 con 10.128 habitantes, perdió 285 (-2,74%), mientras que el concejo de la cuenca del Caudal vio retroceder su padrón en 295 vecinos, lo que supone una bajada del 2,47%. En el último lustro, los concejos mineros fueron quienes más población perdieron en términos absolutos. El censo de Langreo registró 3.659 vecinos menos , y el de Mieres, 3.350. Más de 600 por año. Porcentualmente, Langreo, Mieres, Aller, San Martín del Rey Aurelio y Lena contabilizaron descensos de entre el 7% y el 8%. Desde 2010, Villanueva de Oscos anotó un retroceso del 20%, con 78 vecinos menos.