El Comercio

La consejería fuerza una comisión para crear la especialidad docente de Asturiano

El ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, conversa con el consejero Genaro Alonso en su primera reunión, en el mes de agosto.
El ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, conversa con el consejero Genaro Alonso en su primera reunión, en el mes de agosto. / EFE
  • El grupo de trabajo está formado por el ministerio y el Principado, que elaborará un decreto autonómico para lograr su reconocimiento

Crear la especialidad docente de Lengua Asturiana y Literatura. Ésta fue la primera petición que el entonces nuevo consejero de Educación, Genaro Alonso, trasladó al ministro del ramo, Íñigo Méndez de Vigo, el pasado agosto. ¿Por qué? Porque los docentes que imparten Llingua tienen la misma titulación homologada que sus compañeros de otras especialidades (esto es, Magisterio más la mención de Asturiano; mención que existe también para Lengua Extranjera, Educación Física, Musical y Especial), con la diferencia de que ellos, al no tener reconocida la especialidad por el Gobierno central, no pueden acceder al concurso-oposición o al concurso de traslados. Actualmente, hay unos 250 docentes de Asturiano, prácticamente la mayoría en centros públicos, y son interinos, pero sin los derechos que asisten a los demás. Su sentir es que están «discriminados» desde hace 31 años, por lo que el reconocimiento de la especialidad es una vieja reivindicación de la comunidad educativa. Al término de aquella reunión, el propio Alonso explicaba que había realizado la petición en el marco del Real Decreto de Especialidades, competencia del ministerio.

Méndez de Vigo se comprometió a estudiarlo, pero fueron pasando los meses y hace solo unas semanas, en diciembre, comunicó verbalmente a la consejería que la creación de la especialidad de profesorado de Asturiano «escapa al ámbito competencial del Estado». Ante esta «rotunda afirmación», Genaro Alonso solicitó una reunión urgente con el secretario de Estado de Educación, Formación Profesional y Universidades, Marcial Marín, que tuvo lugar el 23 de diciembre. En dicho encuentro, el titular de Educación asturiano reclamó la elaboración, por cuenta de su consejería, de un decreto autonómico de especialidad de Asturiano, con la colaboración estatal, al tiempo que se convino crear una comisión de trabajo para su reconocimiento. Estará integrada por Marcial Marín; el director de Evaluación y Cooperación Territorial, José Luis Blanco (también presente en la reunión); Genaro Alonso y la secretaria general técnica de la consejería, María Méndez. La primera reunión tendrá lugar el 9 de marzo en la sede del ministerio, y será entonces cuando la consejería presente el borrador del decreto tendente a la creación de una especialidad que, según señaló el propio Alonso, es «para nosotros irrenunciable» y «una prioridad para este Gobierno». Confía en que «se desbloquee así una situación que ya lleva años».

Nada más conocer la noticia, el vicepresidente de la Academia de la Llingua, Xosé Antón González Riaño, señaló que no comparte la afirmación del ministerio de que no tiene competencia para reconocer la especialidad. «Es él quien regula las especialidades a través de un decreto, no es necesario aprobar una ley en el Parlamento», recordó. Dicho esto, no ve necesaria una comisión técnica para su creación, aunque valoró «el esfuerzo del consejero». «Si sirve para argumentar y convencer de esta necesidad social y educativa, entonces me parece bien», añadió.

«Desconoce nuestra realidad»

Desde su punto de vista, bastaría con que el ministerio atendiera la sugerencia del Consejo Escolar Estatal (en el que está representada toda la comunidad educativa), que ya aprobó en septiembre de 2014 la creación de esta especialidad, e incluyera una pequeña modificación en el decreto de especialidades. «Se trataría de añadir que serán reconocidas las especialidades de aquellas lenguas propias que, aun no siendo cooficiales, sí tienen reconocimiento jurídico e implantación curricular».

Ya hubo intentos en este sentido, pero en vano. «Creo que el ministerio se opone por su desconocimiento de la realidad de la educación asturiana. En los últimos 30 años, han pasado miles de alumnos por la asignatura. De hecho, en este curso, hay unos 20.000 niños y jóvenes en Primaria y Secundaria estudiándola». «Esta situación es totalmente anómala -subraya González Riaño-, insostenible y sin precedentes». Incluso cara. El vicepresidente de la Academia de la Llingua subraya que la falta de reconocimiento de la oficialidad del asturiano implica que, en Primaria, por cada profesor de Llingua tiene que haber uno de Cultura Asturiana, «una materia que debería de ser transversal en el currículo y que sirve para atender a quienes no escogen Llingua». Es decir, cuesta el doble. Según las cifras que maneja, supone un gasto de más de un millón de euros anuales.

SUATEA reclama «agilidad»

Desde SUATEA, se reclamó «agilidad» en la elaboración del decreto autonómico, pues «la voluntad del Parlamento asturiano con la creación de esta especialidad es inequívoca». Recordó que no solo hay sintonía política, sino también entre el profesorado. La Junta de Personal Docente No Universitario ya aprobó, en su momento, una resolución en este sentido. «Esperemos que la especialidad sea una realidad este curso y no tengamos que esperar más. Esto ya es un clamor».