El Comercio

Sanidad recurrirá el decreto que impide a los enfermeros dispensar fármacos

El consejero, Francisco del Busto, de espaldas, durante la reunión con los gerentes de las áreas sanitarias .
El consejero, Francisco del Busto, de espaldas, durante la reunión con los gerentes de las áreas sanitarias . / MARIO ROJAS
  • Pide al Supremo que lo derogue porque «obvia la cualificación del colectivo y perjudica a los pacientes al generar más trámites burocráticos»

El Gobierno de Asturias recurrirá ante el Tribunal Supremo el real decreto de 23 de octubre de 2015 que impide a los enfermeros dispensar fármacos. El Principado considera que la norma «obvia la cualificación» de este colectivo, a pesar de su formación universitaria, y que perjudica a los usuarios del sistema sanitario porque genera «más trámites burocráticos». La normativa entró en vigor el 24 de diciembre y, según el departamento de Francisco del Busto, contraviene lo establecido en la Ley de Garantías y Uso Racional de Medicamentos ya que limita la acreditación de los enfermeros para autorizar productos sanitarios a aquellos que hayan obtenido el título de especialista por el procedimiento de acceso excepcional y no por las vías ordinarias. «Vulnera, además -añadió el consejero-, las competencias de las consejerías para acreditar al personal de enfermería. Esa competencia es nuestra».

En declaraciones a los medios en un receso de la reunión que mantuvo con los gerentes de las áreas sanitarias, señaló que se ha quebrantado también el procedimiento de presentación de un real decreto. «El documento original había sido aprobado en el Consejo Interterritorial, y refrendado por un informe jurídico en el Consejo de Estado. Sin embargo, el decreto que salió publicado en el BOE fue modificado en algunos puntos 48 horas antes por el ministerio y vulnera el informe preceptivo del Consejo de Estado». Por ello, el Principado ha decidido apelar al Supremo para que lo derogue.

El Ejecutivo autonómico sostiene que la dispensación enfermera de medicamentos es «una realidad que aporta valor al conjunto de la organización, que no genera problema alguno en el entorno sanitario y que sirve, además, para garantizar la continuidad de los cuidados y agilizar la toma de decisiones». El real decreto establece que, en el caso de los medicamentos sujetos a prescripción médica, será necesario que un facultativo determine previamente el diagnóstico, la prescripción y el protocolo de práctica clínica que deberán seguir los profesionales de enfermería. Este hecho impide cualquier decisión enfermera relacionada con estos fármacos cuando no vaya acompañada de una prescripción médica realizada de forma oficial. «El real decreto no contempla la realidad del sistema sanitario, basado fundamentalmente en el trabajo multidisciplinar», concluyó.