El Comercio

Desarrollo Rural prevé rebajar a dos años el periodo de veda del oriciu

  • Aunque corrige la intención inicial de prohibir su captura 'sine die', la decisión sigue sin satisfacer a los pescadores deportivos

Las alarmas saltaron en junio, cuando se supo que el Principado estaba ultimando una resolución que establecía, «tanto para mariscadores profesionales como recreativos, una veda total y permanente con carácter indefinido para la extracción del oriciu». La Consejería de Desarrollo Rural y Recursos Naturales argumentaba que tomaba tal decisión en base a informes científicos que revelaban «una desaparición progresiva de los bancos explotables de este recurso». Las voces críticas no tardaron en hacerse oír. Y, ya entonces, la consejería aclaró que sus planes no eran definitivos, sino «el inicio de un trámite sujeto a diálogo con los sectores interesados». Dos meses después se sabe que el Principado rebajó sus planes iniciales, limitando la veda a cinco años y que, a la vista de las alegaciones presentadas por los colectivos afectados, ha vuelto a hacerlo. Porque, según reveló ayer la asociación de mariscadores recreativos Volver al Pedreru, el decreto que se conocerá próximamente veda al final por dos años la recogida del oriciu.

Pese a reconocer su satisfacción por la reducción temporal de la limitación, la asociación -compuesta por más de 200 aficionados de Gijón y concejos limítrofes- insiste en manifestar su disconformidad con la medida. Considera, y así lo plasmaron en sus alegaciones, que «había otras medidas que, limitando mareas y zonas, podrían haber conjugado perfectamente la recogida del oriciu con la preservación del recurso».

Y la anémona de mar

No es ésta, sin embargo, la única especie con la que el Principado ha decidido tomar medidas de cara a su preservación. La otra es la anémona de mar, también conocida como ortiguilla, mexona o tetu. Hasta hace poco había sido un recurso poco explotado, pero su cada vez más intensa introducción en la gastronomía (su mayor consumo se localiza en Cádiz) motivó un incremento muy importante de su extracción en los últimos meses, según justificó en junio el Principado. Ahora, prevé vedar su recogida en determinadas temporadas, limitándola exclusivamente a profesionales y restringiendo además los cupos.

«Aunque no es una afición muy extendida en Asturias, nos molesta extraordinariamente que su captura haya quedado reducida a los profesionales. Los recursos marinos no son propiedad exclusiva de los pescadores profesionales y nos parece una grave vulneración de la Constitución y de los más elementales principios jurídicos y democráticos que los pescadores profesionales puedan recolectar 20 kilos diarios para su venta y que un ciudadano no pueda recoger cien gramos para llevarse a la boca», protestan los socios de Volver al Pedreru.