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Última Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) en Asturias.
Última Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) en Asturias. / EFE

La Universidad de Oviedo y ocho más acuerdan una prueba de acceso común

  • Las instituciones educativas han firmado un documento para establecer una alternativa a la reválida y garantizar así la igualdad

La Universidad de Oviedo ha decido dar un paso al frente para intentar evitar el caos que prevé ante la incertidumbre que generan las reválidas. La institución no está sola en esta lucha. La acompañan otros ocho centros educativos públicos superiores más, los que forman el Grupo 9: las universidades de Cantabria, Castilla-La Mancha, Extremadura, Islas Baleares, La Rioja, País Vasco, Navarra y Zaragoza. El colectivo acordó esta semana, en la Comisión Sectorial de Estudiantes, establecer un sistema común para la admisión de alumnos de cara al curso 2017-2018.

En líneas generales, este proceso «mostrará continuidad respecto al sistema anterior», según explicaron fuentes de la Universidad de Oviedo. En concreto, habrá una sola prueba que organizará cada comunidad autónoma «y permitirá mantener la estructura de calificaciones de la PAU (Prueba de Acceso a la Universidad)». Es decir, en aquellas comunidades que no haya reválida, la universidad correspondiente realizará una prueba de acceso para garantizar la igualdad. Según el documento rubricado por el Grupo 9, en la nota de acceso -hasta un máximo de diez puntos- la media aritmética de las calificaciones obtenidas en los dos cursos de Bachillerato supondrá un 60%. El 40% restante corresponderá a la nota alcanzada «en la prueba que se organice al efecto en cada comunidad», bien sea la antigua PAU o la reválida.

Catorce puntos máximos

Para obtener los cuatro puntos adicionales de nota específica se mantienen, esencialmente, las mismas ponderaciones que en cursos pasados, aunque se incorporan las nuevas asignaturas de segundo de Bachillerato. En cualquier caso, el acuerdo asegura que «todos los alumnos tendrán la posibilidad de obtener la calificación máxima de catorce puntos con las calificaciones de materias troncales generales y troncales de opción». El sistema anterior establecía que los estudiantes podían alcanzar una nota máxima de diez en la prueba general, formada por cuatro exámenes. Además, había una prueba específica, con asignaturas elegidas por ellos, que les permitía elevar la calificación hasta catorce. Así, las nueve universidades tratan de asegurar el tema de la puntuación, que no aclara el decreto relativo a las reválidas.

La diferenciación entre criterios comunes y propios de admisión «responde a un doble objetivo: por un lado, respetar la autonomía de las universidades y, por otro, garantizar que los criterios de admisión que establezca cada universidad respeten la igualdad de oportunidades de acceso». Independientemente de la comunidad de procedencia.