El Comercio

La familia valenciana lamenta que se trate al niño «como a un yoyó»

Noelia Estornell y Alberto Bordes, ayer, en su casa.
Noelia Estornell y Alberto Bordes, ayer, en su casa. / DAMIÁN TORRE
  • «Le están haciendo mucho daño. Y a nosotros, también», se quejan tras pasar las primeras 24 horas sin noticias del menor

La pareja valenciana con la que el pequeño Juan ha vivido los últimos años y que el lunes tuvo que entregar al menor a su madre biológica, lamentaban ayer que estas primeras 24 horas sin el niño hayan transcurrido además sin tener noticias de él, sin saber dónde está ni cómo se encuentra. «Estamos haciendo las cosas muy mal», se quejaban criticando que al pequeño se le trate «como a un yoyó».

Los padres preadoptivos, Alberto Bordes y Noelia Estornell, están profundamente afectados y no pudieron dormir en toda la noche después de que la mañana anterior tuvieran que cumplir con el mandato de la Audiencia Provincial de Asturias que les obligaba a dejar a Juan en la Comandancia de la Guardia Civil de Valencia para que el niño -que habían recibido cuando tenía solo 18 meses- fuera entregado a su madre biológica.

Un informe psicológico incorporado recientemente al procedimiento y que indicaba que María José Abeng, de 19 años, era apta para cuidar a su hijo, cambió el rumbo de las cosas. «Este es el criterio de una persona -en referente al psicólogo- que nos ha arruinado la vida y dice que esta chica -la madre biológica- está ahora en condiciones de estar con el nene», lamentó Alberto Bordes en declaraciones a Europa Press. El padre preadoptivo fue más allá. Criticó que un niño «vaya de un día para otro a un sitio al que no le conocen sin ni siquiera hacer unas visitas previas. Y tampoco puede ser, creo yo, que una sentencia que no es firme nos obligue a ejecutarla cuando estamos hablando del bienestar de un niño, porque probablemente el Supremo decida otra cosa, que espero que sea así», indicó. «Estamos tratando a un niño de cuatro años, que respira, que tiene sentimientos, como si fuese un yoyó, y estamos haciendo las cosas muy mal», se quejó. «Le están haciendo mucho daño y a nosotros, también».

Noelia Estornell, la madre preadoptiva, insiste en que María José Abeng «no sabe nada de Juan, lo desconoce todo. Al menos, a nosotros no nos ha preguntado nada, ni a mi abogado». «No tenemos nada contra ella, simplemente pedimos que no nos arrebaten a nuestro hijo, y si ella realmente lo quiere, le abrimos las puertas de la vida de Juan», le ofreció. «Entiendo que ella es su madre biológica, pero nosotros somos su familia porque lo hemos criado», dijo entre lágrimas. También mostró su deseo de que el Supremo entienda y defienda el interés del menor, «y vea dónde está mejor». «Tiene su familia, su colegio, que tenía que haber empezado ayer y no empezó, sus amigos, sus primos, sus abuelos... Allí no sabemos lo que tiene».