El curso empieza en ESO y Bachillerato con movilizaciones por las reválidas

Isabel González y Emma Rodríguez, portavoces del sindicato Suatea, durante su comparecencia.
Isabel González y Emma Rodríguez, portavoces del sindicato Suatea, durante su comparecencia. / MARIO ROJAS
  • El sindicato Suatea considera imprescindible llevar a cabo protestas en el primer trimestre del año académico en contra de la LOMCE

Las evaluaciones externas que prevé la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) han vuelto a poner en pie de guerra a los sindicatos educativos en el inicio del curso. El mayoritario ha sido también el más contundente. Suatea aseveró que «la situación en los centros educativos es desesperante como consecuencia de la implantación de la LOMCE y los desarrollos legislativos que el Gobierno en funciones está aprobando». Y las reválidas suponen «un paso más» en el asentamiento de este sistema, «que la comunidad educativa ha rechazado desde el comienzo del mismo».

Por ello, Suatea propone sacar las protestas a la calle. A su juicio, educadores y alumnos sufren «las consecuencias de esta ley», por lo que «es imprescindible la convocatoria de movilizaciones este primer trimestre de curso en un marco estatal que dé respuesta unitaria y contundente en defensa de la educación pública», anunciaron ayer Isabel González y Emma Rodríguez, portavoces de Suatea. Asimismo, aseguraron que, aunque en este año académico que comienza las reválidas «no impedirán obtener la titulación ni el acceso al Bachillerato o la FP, lo cierto es que su mera existencia condicionará el desarrollo de curso y generará una mayor incertidumbre entre el profesorado y el alumnado».

Acceso a la Universidad

La situación entraña más gravedad para los alumnos de Bachillerato, puesto que, en el primer curso, «se les ha obligado a matricularse de materias sin conocer cuáles pueden acabar siendo obligatorias para acceder a determinados estudios posteriores». En lo que respecta a los estudiantes de segundo, «la reválida solo se considera en nueve universidades como equiparable a la antigua PAU (Prueba de Acceso a la Universidad)». Suatea criticó que todavía «sigue en el aire» cómo se adecuará la prueba estatal a los currículos de cada comunidad autónoma «o la posibilidad de que otras universidades vayan a hacer exámenes específicos diferentes como les permite la propia LOMCE».

Por su parte, la secretaria de Enseñanza de FETE-UGT en Asturias, Maximina Fernández también mostró su firme rechazo a las reválidas, aunque los pasos a seguir se decidirán en las próximas reuniones de la Plataforma por la Escuela Pública. Respecto al anuncio por parte del consejero de Educación, Genaro Alonso, de presentar un recurso ante el Tribunal Supremo para tumbar el real decreto que regula las reválidas de ESO y Bachillerato -como ya había hecho el Principado anteriormente con la de Primaria- manifestó su acuerdo. «Me parece muy bien que recurra porque estamos muy perjudicados con el tema de la LOMCE», señaló.

«Brindis al sol»

No obstante, Fernández, apuntó que la pretensión inicial del sindicato era «que el Gobierno del Principado evitara la implantación de la ley, como en otras comunidades. Falta eso, que dé un paso al frente». Por el contrario, el presidente de ANPE en Asturias, Gumersindo Rodríguez, consideró la medida adoptada por Educación como «un brindis al sol», ya que los recursos «tienen que estar fundamentados, hay que proponer alternativas y ahora no las hay».

No existen opciones diferentes a la LOMCE porque «los partidos políticos no se ponen de acuerdo para ello». Cree que las reválidas «tergiversan la labor del profesorado» porque anula la evaluación continua que realizan los docentes durante todo el curso. Asimismo, tildó de «absurdo» que un alumno no obtenga el título de Bachillerato por no superar la reválida, ya que su rendimiento puede ser bueno durante el curso, pero «tener un mal momento durante la prueba».