El Comercio

Carlos Castañón, en plena ascensión en 1965, con seis años.
Carlos Castañón, en plena ascensión en 1965, con seis años. / C. C.

La práctica de la escalada no tiene una edad mínima para las montañas asturianas

  • Principado, Federación de Montaña y Guardia Civil carecen de una normativa para regular el ascenso a las principales cimas de la región

En Asturias no existe una legislación que regule una edad mínima para escalar una montaña. En realidad, no la hay en casi ningún sitio. Sí se han establecido algunas restricciones para escalar las más míticas cumbres. Que la gallega Alicia Vega, de solo cinco años, haya alcanzado la cima del Picu Urriellu (2.519 metros), tal y como ayer publicó EL COMERCIO, es algo excepcional y en gran medida hechos como éste están únicamente bajo el control de sus padres. Tanto desde la Federación de Escalada y Montaña del Principado de Asturias como desde la Dirección General de Deportes y la Guardia Civil se apuntó que no existe legislación ni criterios establecidos para este tipo de prácticas. Es más, desde la federación se indicó que la edad mínima oficial para ser federado son los ocho años, «aunque hay gente que federa a sus hijos con solo dos meses. Es como quien los hace socios del Sporting o del Oviedo nada más nacer», apuntan. De cualquier modo, sí destacan que para escalar el Urriellu «la niña tiene que estar en muy buena forma, porque solo llegar al refugio ya es bastante duro». Y creen que lo esencial del caso de Alicia es que «los padres tienen que ser escaladores habituados».

Las montañas, como es lógico, no cuentan con señalizaciones indicando su dificultad para ser escaladas. Sí existen libros y diversa documentación en la que se informa de esos niveles de dificultad. Es este caso, la niña gallega ascendió por la cara Sur del Urriellu, la llamada 'Vía directa de los hermanos Martínez'. Es la más fácil de las que tiene la mítica cima asturiana y, según indica en su blog el guía de montaña de los Picos de Europa Fernando Zamora, solo hay que estar acostumbrado a realizar rutas de senderismo por terreno de montaña de 4 ó 5 horas y 700 metros de desnivel. No es preciso tener experiencia en escalada, aunque sí recomienda haberla practicado alguna vez con anterioridad.

Aunque todo hace indicar que Alicia se ha convertido en la más joven en hollar el Urriellu, no parece que ese fuera el objetivo de sus padres. Pero sí muchos otros han promovido a sus hijos para batir récords que mucha gente podría cuestionar. Uno de los más antiguos es el de la suiza Valérie Schwartz, que en 1991, cuando solo tenía siete años, ascendió al Mont Blanc (4.810 metros). Otros casos son los del estadounidense Keats Boyd, que en 2008, con ocho años, subió al Kilimanjaro (5.892 metros); el también norteamericano Tyler Armstrong, que hace dos años, con solo nueve, ascendió al Aconcagua (6.961 metros), y el de la india Poorna Malavath, que a los trece años holló el Everest (8.848 metros), en 2014. Estos casos hicieron que las autoridades de algunos países tomaran medidas. Así, la Administración de Tanzania prohibió subir al Kilimanjaro a los menores de diez años, mientras que el Gobierno nepalí restringió a los 16 la edad mínima para ascender al Everest, aunque es cierto que China no ha puesto limitación alguna y hay una niña de diez años que se prepara para su conquista.