El Comercio

Un dentista gijonés lideraba la red de anabolizantes desarticulada

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Sustancias anabolizantes, hachís y cocaína decomisadas durante la operación policial que se saldó con doce personas detenidas en Asturias. / E. C.

  • Fueron detenidas doce personas y decomisadas 110.000 dosis de medicamentos, además de doce kilos de hachís y 30 gramos de cocaína

Realizaban autotransfusiones con sangre enriquecida con plasma propio y adquirían tratamientos anabolizantes en Inglaterra que luego se enviaban por paquetería postal para ser consumidos en España, donde las sustancias están prohibidas. La Policía Nacional da por desmantelada la organización criminal dedicada al tráfico de sustancias prohibidas en el deporte que supuestamente operaba a nivel regional y tenía por cabecilla a un médico estomatólogo gijonés con consulta en una céntrica calle de la ciudad.

En total fueron detenidas doce personas, entre las que se encuentran propietarios de tiendas de productos de nutrición, deportistas, responsables de gimnasios y usuarios de los mismos establecimientos.

Se realizaron quince registros y fueron intervenidas 110.000 dosis de medicamentos -de 85 tipos distintos- para mejorar las capacidades deportivas, además de cuatro armas largas, 5.000 euros en efectivo, doce kilos de hachís y 30 gramos de cocaína.

De la 'operación Pértiga'

Tal y como adelantó EL COMERCIO, la investigación se inició a raíz de los datos recabados en la 'operación Pértiga', llevada a cabo en febrero de este año y que se saldó con ocho detenidos. Según explicaron ayer desde el Cuerpo Nacional de Policía, esta nueva organización contaba también «con una red de distribución integrada por el dueño de una tienda de nutrición y por varios responsables de gimnasios de Asturias. Además de proveer anabolizantes y medicamentos dopantes, ofrecían a sus clientes tratamientos ilícitos con factor de crecimiento enriquecido con el plasma extraído al deportista e inyectado en articulaciones y tendones». Los doce arrestados -los considerados responsables de la trama y los deportistas amateur que participaban en el entramado- permanecen en libertad provisional después de haber pasado a disposición de la jueza que instruye el caso.

Las informaciones analizadas en los últimos meses llevaron a los agentes hasta un médico estomatólogo de Gijón que presuntamente trataba a deportistas para la recuperación de sus lesiones, «a través de un procedimiento denominado por él mismo como 'autotransfusiones'». Este método era en realidad un procedimiento prohibido por la legislación antidopaje. «Consistía en un tratamiento con factor de crecimiento enriquecido con plasma del propio paciente, que posteriormente inyectaba directamente en la zona afectada. Para ello contaba con una maquinaria especial que requería la separación de la sangre del paciente, tras la extracción de la misma, algo para lo que no estaba habilitado como estomatólogo», apunta la Policía.

Y un guardia civil

Las indagaciones desarrolladas en torno a este médico llevaron a los investigadores hasta un agente de la Guardia Civil, «quien lideraba junto al facultativo la organización y se ocupaba de conseguir clientes a los que proveer de sustancias medicamentosas y vender el tratamiento con factor de crecimiento enriquecido con el plasma». También se comprobó que contaban con la colaboración de los responsables de varios gimnasios de Arriondas, Gijón y Piedras Blancas y del dueño de una tienda de nutrición de Avilés, «desde donde distribuían anabolizantes y otras medicinas».

Para hacerse con las sustancias utilizaban dos métodos: por un lado la denominada 'vía inglesa', en la que uno de los integrantes compraba los medicamentos en Reino Unido y posteriormente los enviaba a los integrantes de la organización por paquetería comercial. La otra forma de abastecerse era directamente en farmacias utilizando prescripciones del doctor que estaba al frente de la organización, quien presuntamente conseguía sustancias destinadas para un fin distinto al que figuraba en la venta.

«Durante la investigación, también se descubrió que parte de los implicados en la adquisición ilegal de sustancias prohibidas en el deporte se dedicaban igualmente al tráfico de sustancias estupefacientes, concretamente cocaína y hachís. Uno de ellos era quien «cataba» la droga para comprobar su calidad.

La operación la llevaron a cabo agentes de la Sección de Consumo, Medio Ambiente y Dopaje de la UDEV Central perteneciente a la Comisaría General de Policía Judicial, junto con el Grupo operativo de Apoyo de la UDEV -CGPJ- y la Brigada Provincial de Policía Judicial, la Unidad Especial de Guías Caninos y la UPR de la Comisaría de Gijón.