El Comercio

«Toda administración tiene fallos, pero este caso es absolutamente insólito»

  • La Generalitat trata de calmar a los padres de acogida que temen vivir el mismo calvario. El abogado Enrique Vila pide cambios legislativos

«Claro que hay inquietud por el caso de Joan. ¿Me puede pasar a mí? Esa es la pregunta que se hacen algunas familias que nos llaman. Lo normal es que la preadopción siga adelante y no pase nada. Pero dramas como éste te meten el miedo en el cuerpo». Ruth Martínez, fundadora de la asociación Adoptants, que engloba a más de un centenar de hogares de la comunidad valenciana en fase de acogida o con un niño ya adoptado, reconoce que la trágica ida y vuelta consumada esta semana del pequeño de cuatro años desde su casa de preadopción en Sueca, su hogar durante tres años, hasta los brazos de su madre biológica en Oviedo ha sembrado la inquietud entre las familias que dan techo a un niño pero que aún no tienen el proceso culminado.

«En absoluto, no debe haber ninguna inquietud. Todas las administraciones tenemos fallos, pero este caso es absolutamente insólito. Es insólito que se tarde tanto tiempo y tremendamente injusto que un niño pase tantos años en esta situación de indefinición». Es la respuesta de la directora general de la Infancia y la Adolescencia de la Generalitat, Rosa Molero. «Las familias pueden estar tranquilas», añade.

El drama vivido por 'Joan', por sus padres de preadopción y por su madre biológica se ha añadido como una montaña más que superar, aunque sea psicológica, en la cordillera de dificultades que afrontan quienes optan por convertirse en padres mediante una adopción. «Esta semana, cientos de personas han llamado a la Consejería de Servicios Sociales, aterrados porque les puedan quitar a sus niños. No es lo normal, pero siempre que existe acogimiento preadoptivo puede pasar lo que ha ocurrido con Joan», subraya Enrique Vila, abogado de la pareja de acogimiento del pequeño en Sueca. «Es necesario cambiar la ley para que un niño no pase a manos de la familia preadoptiva hasta que el proceso judicial sea firme y no haya marcha atrás», añade el letrado.