El Comercio

Los plumeros amenazan Ponga

Los plumeros amenazan Ponga
  • Hasta ahora limitada a zonas costeras y aledañas a las autovías, ha comenzado a aparecer en espacios protegidos

  • La planta invasora ha arraigado en el pueblo de Taranes, en pleno parque natural, a unos 600 metros de altitud

La 'Cortaderia selloana', más conocida como plumero de la Pampa, ha pasado de ser una agresiva planta invasora que coloniza zonas aledañas a las autopistas a alcanzar uno de los espacios protegidos más emblemáticos de Asturias, como es el Parque Natural de Ponga. En concreto, a una altura de unos 600 metros, varios ejemplares de plumeros han encontrado acomodo en la localidad pongueta de Taranes, con el peligro que ello conlleva para la flora autóctona. Hay que tener en cuenta que una de las propiedades de la 'Cortaderia selloana' es que sus raíces se extienden de una manera formidable, pudiendo ocupar una superficie de más de 30 metros cuadrados. Eso hace que desaparezca toda la flora anterior.

Pero también es muy preocupante la facilidad que tiene para reproducirse, pues estos plumeros alcanzan hasta 3,5 metros de altura y sus semillas se pueden diseminar hasta a 30 kilómetros de distancia por la acción del viento. Y eso es lo que está ocurriendo en Taranes, donde ya han comenzado a germinar otros ejemplares en distintos puntos del pueblo.

Hasta ahora, según la documentación oficial, se habían llegado a localizar ejemplares de 'Cortaderia selloana' a unos 500 metros de altura, lo que resalta la dureza de esta planta y su facilidad de adaptación, pero en este caso se encuentran un centenar de metros más arriba, lo que abre el interrogante de hasta dónde pueden extenderse.

El Parque Natural de Ponga había estado hasta ahora libre de estos agresivos ejemplares, pues cuenta con unas vías de comunicación muy alejadas de las principales autovías de la región, zona habitual de expansión de los plumeros de la Pampa. Como en el resto de casos, lo más lógico es pensar que las semillas que germinaron en Taranes llegaran traídas por algún vehículo, pero el problema es que, una vez en el parque natural, se puede extender por sus 205 kilómetros cuadrados y que albergan numerosos ejemplares de flora que cuentan con especial protección.

Todo el concejo pongueto forma parte del parque natural, pero además cuenta con otras figuras de protección, como son que está incluido en el lugar de importancia comunitaria y en la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) de Ponga-Amieva. Además, está anexo al también Parque Natural de Redes (Caso).

Los valores del bosque

La capital pongueta, San Juan de Beleño, cuenta con un centro de recepción e interpretación que presenta al visitante una exposición permanente centrada en los valores del bosque como ecosistema. Los bosques naturales ocupan el 70% del territorio y resalta el de Peloño, el hayedo de mayor importancia del concejo. Robledales, carbayedas y bosques mixtos de arce y fresno son otras de las joyas del parque natural, junto con enebros, arándanos y muchas otras plantas típicas de las diferentes alturas de la geografía asturiana.

Y todo ello se tiene que enfrentar ahora a los plumeros de la Pampa, una planta que en 2013 fue catalogada oficialmente como invasora, lo que conlleva la prohibición de poseerla, transportarla o comerciar con ella. Una catalogación realizada en Asturias entre 2004 y 2006 cifraba en 1.824 los ejemplares que existían en la región, ocupando 11,21 hectáreas. Pero desde entonces, la población de 'Cortaderia selloana' se ha disparado.

La erradicación de los plumeros de la Pampa es complicada. Se pueden utilizar productos químicos, pero los especialistas apuntan que el método más efectivo es arrancar de raíz cada ejemplar. Hace tres semanas que en Avilés -uno de los concejos más afectados por esta planta- se decidió actuar contra la 'Cortaderia selloana' y las empresas ArcelorMittal y Sepides se comprometieron a limpiar los solares de su propiedad que tenían invadidos de plumeros, en concreto, frente a las baterías de cok de la acería y en un solar cercano al apeadero de Feve en Avilés. También Gijón, al igual que en otros concejos, ha tomado medidas, pues el Ayuntamiento licitó en julio el contrato para mejorar los espacios verdes y que incluye eliminar, entre otras, este tipo de planta invasora.